MDO/E.P. | Martes 06 de abril de 2010
El psicólogo de la Fiscalía de Menores de Madrid Javier Urra aseguró este martes que, tras la muerte de Cristina Martín en Seseña (Toledo), la Ley de Responsabilidad del Menor tiene "que ser endurecida". Por su parte, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, señaló que este suceso se debe a la "crisis de valores" que impera en la sociedad.
En declaraciones a Onda Madrid, Urra señaló que la reforma se puede llevar a cabo "de dos o tres maneras", y por ejemplo, para los chavales de 17 y 18 años, "el equipo técnico debiera valorar en cada caso que se los juzgue como adulto o como menor".
"En los casos graves, endurecer las penas, donde pone cinco años, que se ponga más y donde pone ocho, otro tanto. Y, por último, no dejar en la absoluta irresponsabilidad a los menores de 14", aseveró Urra, quien indicó que los menores actuales son "mucho más duros" que los de hace una década y "eso es porque los padres y la sociedad está fallando clarísimamente en los valores esenciales de la compasión, el perdón, la empatía y el afecto".
Urra se refirió a la muerte de Cristina como un "hecho dramático incomprensible" y subrayó que perder a una hija "es lo peor que te puede pasar, pero perderla a manos de otro menor es incomprensible e inadmisible mental y emocionalmente". "Esto nos sitúa ante una realidad y es que no tenemos más delitos que antes pero sí más graves y que las chicas se implican en hechos que antes parecerían impensables", indicó.
Crisis de valores
El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, señaló este martes que el asesinato de la menor Cristina Martín en la localidad toledana de Seseña a manos, presuntamente, de otra menor se debe a la "crisis de valores" que impera en la sociedad.
En declaraciones a la Cope, Canalda se preguntó qué es lo que lleva a dos menores a "quedar para pegarse y que una acabe matando a la otra". "Vivimos instalados en un relativismo donde derivamos la importancia de las cosas a otras que son menos importantes. Tenemos una crisis de valores de una profunda magnitud donde la vida humana no vale nada y donde en definitiva los chavales son lo que ven", declaró.
Así, el Defensor del Menor abogó por "volver a la educación en valores, en el respeto, en el esfuerzo, en dar valor, en empatizar, en ponerse en el lugar del otro, en ayudar a quien lo necesita y en el merito".