Distritos

Los Reyes celebran el centenario de la Gran Vía

Enrique Villalba | Lunes 05 de abril de 2010
La Gran Vía ha cumplido cien años. Los Reyes de España presidieron la celebración, en la que se descubrió una placa para recordar la onomástica.

A mediodía, Don Juan Carlos y Doña Sofía eran recibidos por todo el arco municipal, con el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón a la cabeza, y el ministro de Fomento, José Blanco, en el lugar donde Alfonso XIII inició la demolición de edificios que, dos décadas después, dio como resultado la Gran Vía. Los monarcas y el regidor descubrieron una placa conmemorativa que representa el estado final (y actual) de la arteria madrileña.

Posteriormente, tras saludar a los vecinos, que acudieron a presenciar el acto, fueron a La Casa del Libro. Allí les obsequiaron con un tomo que recoge las obras completas de Miguel Hernández, cuyo nacimiento también se conmemora este año.

En Gran Vía número 24, sede del Área de Economía y Empleo municipal, estaba todo preparado para recibir la última fase de la celebración. El presidente del Congreso, José Bono; la delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; y los ex alcaldes Juan Barranco y José María Álvarez del Manzano; aguardaban su llegada. Don Juan Carlos y Doña Sofía pudieron contemplar una muestra fotográfica del centenario recogida por el diario ABC.

Alegato promonárquico
 En el salón, Ruiz-Gallardón entregó una reproducción de la calle al monarca y realizó un alegato de apoyo a la Corona, agradeciendo su interés y cercanía a la capital y, en particular, a la Gran Vía. "Un siglo ha transcurrido desde que su abuelo iniciara el primer derribo que abrió paso a la Gran Vía. Pero no es ese lapso lo que hoy nos hace sentirnos más unidos a la institución que representáis. Es la seguridad de haber percibido a nuestro lado y en todas horas de la vida española su cercanía y aliento".

Y continuó: "La Gran Vía nació como un sueño de modernidad que pronto se hizo real. Su capacidad para integrar los últimos avances en materia urbana, económica y cultural proporcionó un impulso definitivo a la modernización de Madrid y de España. La Corona, a cuyo estímulo debemos desde el siglo XVI, nuestra consolidación como gran capital, respaldó esta iniciativa de progreso. Por eso, cada vez que la calle ha acogido un nuevo edificio o un proyecto estimable ha recibido su apoyo. Ocurrió en el Palacio de la Prensa, Unión Radio o Telefónica".

El regidor destacó que la monarquía es "impulsora del cambio y la modernidad", así como "representativa y útil". "La institución que se distingue  por aportar estabilidad y permanencia ha sido la que mejor ha entendido el afán de la capital por avanzar a un tiempo mejor", explicó. Concluyó asegurando que dentro de cien años otro monarca presidirá la nueva onomástica y que "una cosa seguirá inalterable: el claro afecto de Madrid a la Corona española. Concluiré con las mismas palabras de mi antecesor de hace cien años. ¡Madrileños, viva el Rey!".