MDO | Lunes 15 de marzo de 2010
Tomás Gómez todavía no ha sido designado por Ferraz como candidato oficial del PSM a las elecciones autonómicas de 2011. No es que haya perdido autoridad, pero un contexto donde se cruzan encuestas más o menos favorables, perspectivas de voto dudosamente halagüeñas y rumores sobre posibles candidatos a sustituirle, el Partido Popular ha encontrado un filón contra él que explota con fruición. No hay ocasión que los populares dejen pasar para 'picar' al secretario general de los socialistas madrileños – que lo es respaldado con un 80% de los votos en el último congreso de la formación- con comentarios sobre las aspiraciones de Pedro Castro (histórico alcalde del 'cinturón rojo'), las de la ex concejala y hoy ministra Beatriz Corredor o cualquier otro que se ponga a tiro, apellídese Gabilondo, Lissavetzky, Rubalcaba o lo que se tercie. La aparición de la corriente crítica 'Socialistas por el cambio' tampoco ha ayudado. Precisamente para evitar todo esto, lamentan los próximos a Gómez, quería el ex alcalde de Parla que Zapatero adelantase su nominación como candidato. Ahora, apuntan, debe luchar todavía más a contracorriente: contra Esperanza Aguirre, contra la cuota de desgaste del PSOE por la crisis, contra los de fuera, contra los de dentro...