MDO/Efe | Lunes 15 de febrero de 2010
El Comité de Entidades de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) de la Comunidad ha exigido este lunes al Ayuntamiento que cumpla la ley de accesibilidad en la reforma del eje Prado-Recoletos. Asimismo, estudia denunciar la situación ante el Consejo para la Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras.
Cermi habla de "graves incumplimientos" que pueden generar "situaciones de riesgo evidente para todos los ciudadanos y, en especial, para las personas mayores o las que presentan alguna discapacidad". Por este motivo exige al Ayuntamiento que "rectifique de manera inmediata".
Por su parte, el director general de Gestión de Proyectos del Área de Urbanismo del Ayuntamiento, José María Ortega, asegura que las obras ejecutadas en el eje Prado-Recoletos cumplen los objetivos de la normativa vigente en materia de accesibilidad y supresión de barreras. También incorporan soluciones, en algunos aspectos, novedosas.
Ortega ha subrayado además que el Ayuntamiento "no ha recibido hasta la fecha queja alguna de ninguna persona" sobre los extremos mencionados por Cermi Comunidad de Madrid.
Quejas del Cermi
Entre lo que ha visto Cermi en Prado-Recoletos está un diseño de los vados peatonales "fuera de la Ley", con pendientes que sobrepasan el 20 por ciento de inclinación o marquesinas de autobús completamente acristaladas sin señalización para invidentes. También se quejan por cantos que pueden generar lesiones y apoyos que no permiten su uso a las personas que utilizan bastones o muletas.
Denuncia asimismo que los alcorques de los árboles "interpuestos de forma inaudita" en los pasos de peatones e itinerarios peatonales preferentes no están protegidos según las normas; que hay pavimentos con un relieve exagerado en los cruces; y que los bancos que llaman estilo "sarcófagos de piedra" no cuentan con reposabrazos y permiten un "uso deficitario" a las personas con dificultades de incorporación.
Obras accesibles
En respuesta a estas afirmaciones, el director general municipal de Gestión de Proyectos explica que en los vados peatonales se ha implantado una solución que se considera "idónea", ya que "lo que prima es precisamente la seguridad de las personas con discapacidad en un entorno urbano como el Recoletos-Prado".
Las marquesinas, continúa tienen cantos biselados, los apoyos se ajustan a lo dispuesto por la normativa estatal, y en cuanto a los árboles en zonas peatonales indica que su localización "viene determinada por la voluntad municipal de no eliminar ninguno de los existentes en el eje, lo que ha constituido una reivindicación unánime de la sociedad madrileña".
"En todo caso -agrega-, todos los itinerarios peatonales presentan recorridos acordes con la normativa y los alcorques están delimitados, para su adecuada identificación". Respecto a los bancos, Ortega afirma que existen dos tipos a lo largo de todo el paseo y uno de ellos, que además está en proporción muy superior a lo exigido por la normativa, es adaptado con respaldo.