Un madrileño en el hotel de la tragedia
Héctor Rodríguez | Jueves 11 de febrero de 2010
Uno de los primeros en acudir el 12 de enero para salvar vidas en Haití fue Francisco Morales (Kiko), voluntario de Bomberos Unidos Sin Fronteras que un mes después asegura que no olvidará jamás lo cerca que vivió la muerte. Su grupo fue el primero de emergencias que llegó a tierras haitianas tras el terremoto de 7,3 grados en la escala de Ritcher que destrozó el país.
Uno de los miembros de este grupo especial es Francisco Morales (Kiko) que relató a
Madridiario como vivió aquel instante. "No se me olvidará nunca. Llegar a tierra y ver cuerpos por todas partes, edificios derrumbados frente al Hotel Montana".
En ese hotel actuaron los días en que estuvieron realizando los rescates. De las ruinas rescataron vivos a dos personas, la dueña del hotel y un recepcionista que hablaba español. "Tardamos
hasta 18 horas para sacar de debajo de los escombros a los atrapados; hicimos rescates muy laboriosos".
Vivieron "todo lo negativo" que puede tener una emergencia: "edificios derrumbados, cuerpos en las calles, servicios inutilizados...". Operaciones de salvamento en las que ellos mismos corrían peligro. "Estábamos a seis metros bajo tierra en túneles que excavábamos y en ocasiones
teníamos que salir corriendo cuando se notaba una réplica. Trabajamos con un peligro inminente".
"Nada igual"
Orgulloso de su trabajo reflexiona sobre estos recuerdos recientes. "Son sensaciones que
no se pueden expresar". Es bombero desde hace 21 años y asegura que nunca ha vivido nada igual. Ahora se mantiene informado todo lo posible de lo que ocurre en Haití.
"Sigo pensando en cada instante lo que viví allí y no pierdo contacto con los compañeros que aún se encuentran realizando misiones". También, junto a sus compañeros, recauda fondos para disponer de otros vehículos y con la ilusión de reconstruir el parque de bomberos de Puerto Príncipe. "Aunque ya no estemos en el lugar
no dejamos de trabajar, queda mucho por hacer".