Opinión

Medio millón de madrileños en paro

José Ricardo Martínez | Miércoles 03 de febrero de 2010
Los datos estadísticos son elocuentes, pero hay que pensar siempre en la realidad que asoma tras los números, y que no es otra que la de las personas que la encarnan, la de quienes son los sujetos concretos, de carne y hueso, que sufren en su propia vida y de manera directa las circunstancias reveladas por aquellas cifras puestas negro sobre blanco.

Es lo que tenemos que hacer al referirnos al medio millón de trabajadoras y trabajadores madrileños que están en el paro al finalizar 2009, exactamente 498.500, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) dados a conocer el pasado 29 de enero.

Se trata, desde luego, de un problema colectivo, la primera y principal preocupación que tienen los ciudadanos de este país y de esta región, y también del problema individual de todos y cada uno de los hombres y mujeres que se encuentran en el desempleo y cuya situación laboral afecta al conjunto de su vida personal y social.

Por eso decimos en UGT que “el trabajo es primero”, porque el trabajo, o su falta, condicionan todo lo demás, los más diversos aspectos de la vida ciudadana. A partir de esta consideración no caben retrasos, dilaciones o excusas por parte de las Administraciones para no involucrarse de pies a cabeza en la tarea de poner remedio a una situación que en los dos últimos años no ha hecho sino empeorar hasta los niveles actuales de muy grave deterioro del mercado laboral que bien se refleja en los datos de la EPA.

En la Comunidad de Madrid la tasa de paro ha pasado del 6,4% en diciembre de 2007 al 10,2% a finales de 2008, para alcanzar ahora un 14,68%, por debajo del 18,83%, que es la tasa a nivel nacional, pero habiendo experimentado un incremento porcentual en el último año de un 44,38%, sólo superado en el conjunto del país por Baleares, la Comunidad Valenciana y Ceuta, y cuando el aumento en España ha sido de un 34,87%.

Si a lo largo de 2008 hubo en nuestra región 136.000 trabajadores más en paro, en 2009 el incremento ha sido todavía mayor porque 153.200 personas pasaron a engrosar las filas del desempleo. Del medio millón de madrileños y madrileñas que están en desempleo al finalizar 2009, 266.900 son hombres y 231.600 mujeres.

La crisis, como se ve, es de tal calibre y sus consecuencias —sus consecuencias sobre la vida de la gente— tan devastadoras, que no se puede perder ni un minuto más en bizantinas discusiones sobre la responsabilidad de unas u otras Administraciones. En nuestro caso, en el de la Comunidad de Madrid, el Gobierno regional debe entender que los 500.000 madrileños y madrileñas que hoy no tienen trabajo y cuyas expectativas de futuro no son, ahora mismo, las más halagüeñas, merecen una atención especial de su parte.

El diálogo social, para cuyo relanzamiento existe un compromiso del Ejecutivo autonómico, es el marco adecuado para que entre todos, Administración regional, sindicatos y empresarios, encontremos las fórmulas y las medidas imprescindibles para atender las necesidades de los trabajadores y trabajadoras, los principales afectados por la crisis, en primer lugar las de quienes han perdido el empleo, las de quienes han agotado cualquier tipo de prestación o subsidio y las de los que ven continuamente precarizadas sus condiciones laborales.

 Pero, además de estas actuaciones puntuales que debían ser inmediatas —y que en cualquier caso ya llegarían con retraso porque, como nos señalan los datos citados, llevamos dos años consecutivos de masiva destrucción de empleo—, resulta igualmente imprescindible poner los cimientos de una nueva y sólida estructura productiva que relance la actividad y la economía, que vuelva a crear empleo y que impida que en el futuro se repitan hechos y circunstancias como los que nos han llevado a la tan problemática y complicada situación actual.

Este cambio de modelo, que exige llevar adelante con decisión el acuerdo sobre la industria madrileña al que se llegó a finales de 2009 con el Gobierno regional, es tanto más imprescindible cuanto que de las cifras de la EPA se desprende que los jóvenes —que son los trabajadores de hoy y, sobre todo, los de mañana— están sufriendo con especial dureza el continuo incremento del desempleo. El 20% de los trabajadores en paro madrileños son menores de 25 años, mientras que el 50% son menores de 35.

El último dato del paro registrado en Madrid, ya a final de enero de 2010, continua agravando la situación, pues indica un aumento de 13.523 personas más en las listas del desempleo, estando contabilizados ahora mismo en las oficinas de empleo de nuestra Comunidad 465.452 trabajadores en paro. No ha empezado bien el año y no parece que las cosas vayan a mejorar en los meses inmediatos. El Gobierno regional no puede esperar más para empezar a hacer algo.

José Ricardo Martínez

Secretario general UGT-Madrid.

TEMAS RELACIONADOS: