Medio Ambiente

Solo el 21 por ciento de los anuncios están legalizados

Celia Gilpérez | Miércoles 03 de febrero de 2010
El Ayuntamiento de Madrid ingresó en 2009 un total de 600.000 euros en concepto de sanciones por incumplimiento de la Ordenanza de Publicidad Exterior. Se retiraron 223 soportes publicitarios de los 431 no legales que existen en la capital. Los históricos como el de 'Tío Pepe' o 'Schweppes' se mantendrán puesto que "forman parte de la proyección de imagen de la ciudad".

Desde la entrada en vigor de la ordenanza el pasado 17 de febrero de 2009 se han inventariado un total de 1.503 soportes de los cuáles solo un 21 por ciento posee licencia vigente, mientras otro 50 por ciento se encuentra en periodo de adaptarse a las medidas oportunas, según ha afirmado este miércoles Ana Botella, delegada del Área de Medio Ambiente.

La teniente de alcalde, satisfecha con las cifras, considera que "la mejora de la estética de la ciudad pasa por diminuir, ordenar y establecer criterios estéticos" y emplea como ejemplo Barcelona, que instauró una ordenanza similar hace años. "Cuando se pasea por el centro de Barcelona se ve que el criterio de la publicidad exterior está ordenado", afirmó.

A pesar de la búsqueda de esta armonía publicitaria y los ingresos por sanciones los cuales consideran que aumentarán en los próximos años dado que 2009 era un periodo de adaptación. El Consistorio ingresa gracias a los soportes y a los anuncios instalados en las cabinas telefónicas un total de 20,5 millones.

Los comercios con rótulos conformes a ordenanzas anteriores podrán mantener sus soportes hasta que varíen de actividad. Asimismo, se han abierto 248 expedientes disciplinarios con el fin de forzar la retirada de ciertos anuncios aunque algunos afectados han retirado voluntariamente los suyos. En caso de que no se cumpla la ordenanza, la empresa deberá abonar la sanción y correr con los gastos de retirada.

Anuncios con solera
Respecto a publicidades tan emblemáticas en la capital como el cartel de 'Tío Pepe' en la Puerta del Sol o el de 'Schweppes' en la Gran Vía, Botella ha destacado que se trata d "rótulos publicitarios histórico" que han sido legalizados puesto que cuentan con más de 30 años de antigüedad, están instalados en edificios significativos y forman parte de "la proyección de la imagen de la ciudad". Además, otros anuncios como el de BBVA que preside el paseo de la Castellana o el de Firestone en la calle de Alcalá podrían acogerse a esta excepción de la ordenanza.

Otros rótulos que en su día generaron polémica y los cuáles no serán retirados son los distintivos propios de las farmacias. Aunque estos establecimientos únicamente pueden albergar un soporte de color verde y que mantenga la luz fija. Asimismo, por primera vez se ha realizado un inventario con el fin de regular la instalación de soportes de información referidos a exposiciones, actividades temporales u otros temas que suelen presentarse en museos, bibliotecas u otros edificios.

La luz, un impedimento
Respecto a la regulación de la luminosidad de los rótulos, Botella ha señalado que aunque en la ordenanza está presente este aspecto se está colaborando con la Asociación Española de Empresarios de Rótulos Luminosos e Industrias Afines (ASERLUZ) con el fin de elaborar un folleto informativo que recoja las condiciones de instalación dado que quizá habría que fabricar luminosos específicos que se adapten a las medidas oportunas con el fin de disminuir la contaminación lumínica.

Por distritos, las calles más publicitarias de la capital se concentran en Centro con el 84,34 por ciento de los elementos publicitarios, seguido muy de lejos con Moncloa-Aravaca que acoge el 8,21 por ciento de los soportes, Retiro con un 2,24 por ciento y Salamanca con un 2,04 por ciento del total de anuncios.