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Comienza el derribo del mercado de Barceló

Enrique Villalba | Martes 02 de febrero de 2010
Ha comenzado el derribo del antiguo mercado de Barceló. Las excavadoras tiran abajo el inmueble erigido en la década de los 50 del siglo pasado. Este martes tan sólo quedaba en pie el muro que da a la calle de Mejía Lequerica.

El proyecto comenzó a fraguarse en 2006, cuando el Ayuntamiento tomó la decisión de recuperar todo el ámbito de la Plaza de Barceló. Para ello, los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano idearon un espacio multidisciplinar que abarcaría el espacio del antiguo mercado, también se construirían viviendas o un edificio comercial para sufragar la obra. La zona multitarea acogería un nuevo mercado, un polideportivo, un aparcamiento mixto, un café acristalado, una biblioteca y una escuela infantil.

Finalmente, la escuela infantil se trasladó a la remodelación de las Escuelas Pías de San Antón, donde se va a ubicar el nuevo Colegio de Arquitectos. Tras varias manifestaciones de los padres de alumnos del colegio público Isabel La Católica, se acordó respetar el espacio escolar y habilitar accesos al polideportivo.

El proyecto prevé un edificio con dos volúmenes superpuestos donde se colocarán los equipamientos. El nuevo mercado pasará de tener 4.045 metros cuadrados a 7.150 divididos en cuatro plantas sobre rasante (tres para el mercado y una para una mediana superficie) y otras cuatro bajo rasante (para almacenes, zonas de carga y descarga, cámaras frigoríficas, y un aparcamiento para residentes -438 plazas- y usuarios de la superficie -198 plazas-).

Plaza elevada
También habrá un polideportivo de 1.380 metros. En el tejado se construirá una plaza estancial elevada. En el espacio contiguo se pretende peatonalizar la calle de la Beneficiencia, reformar tramos de las calles de Mejía Lequerica, Sagasta y Hortaleza y ampliar las zonas verdes en la Plaza de Barceló.

Para desarrollar la parte fundamental de la obra (el edificio, que costará 43,25 millones), se acordó con los comerciantes construir un edificio temporal sobre la plaza donde poder seguir trabajando. En ese momento surgió un nuevo episodio de conflicto en noviembre de 2009. Los tenderos se negaban a irse de sus puestos porque les ofrecían locales de trabajo en el edificio auxiliar demasiado pequeños para trabajar y se quejaban de no haber firmado los contratos de los locales del nuevo edificio. Finalmente, se les pudo trasladar y ahora ha comenzado la siguiente fase. Según las estimaciones municipales, el proyecto se concluirá a finales de 2011 porque se adjudicó en octubre de 2009.