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"Quiero ver a mi nieto"

Celia G. Naranjo | Lunes 01 de febrero de 2010
Los abuelos son los grandes olvidados de las relaciones familiares. Un divorcio, una muerte repentina o una discusión familiar puede alejarlos para siempre de sus nietos. Un grupo de mayores ha decidido crear una asociación para velar por sus intereses.

 Están hartos, ellos también, de que los niños se conviertan en armas arrojadizas o monedas de cambio. Entre otras cosas, porque su condición de abuelos los convierte en uno de los miembros más indefensos y olvidados de la familia. Cuando un hijo se separa, muere de forma repentina o trata de chantajearlos, con frecuencia pierden la relación con sus nietos. Cansados de la situación, un grupo de abuelos madrileños ha dicho basta.

La Asociación de Abuelos Separados de sus Nietos lleva poco tiempo de andadura, pero, según enfatiza su presidenta, Guadalupe de la Fuente, representa a "miles de personas". En una sociedad en la que los divorcios está a la orden del día, los abuelos asisten impotentes al alejamiento de sus nietos. Sobre todo los paternos, "abuelos de segunda", según De la Fuente: "si el padre ya tiene poco tiempo para verlos, imagínate los abuelos", explica. La solución a estos casos, asegura, pasa por la custodia compartida y por el castigo a los "progenitores manipuladores", cualquiera que sea su sexo.

Pero estas no son las únicas situaciones que pueden acabar con los paseos por el parque o las meriendas con los nietos. Si reivindicar el derecho a verlos ya es difícil cuando un hijo se separa, lo es todavía más cuando este muere. "El viudo, o la viuda, corta la relación con la familia del difunto, muchas veces porque le resulta doloroso mantener esos vínculos", explica De la Fuente. "A veces incluso se mudan y perdemos totalmente el contacto", añade. De nuevo, los abuelos se quedan fuera, sin su "única ilusión".

Tampoco faltan los "hijos extorsionadores", la tercera causa más frecuente,  según De la Fuente, de que un abuelo pierda la relación con su nieto. "Nuestra generación, que ha dado a sus hijos mucho más de lo que necesitan, ve ahora cómo ellos siguen pidiendo más y más después de casarse. Cuando nosotros no podemos ya darles tanto dinero, o tanta ayuda, pues perdemos poder adquisitivo y salud, nos chantajean con nuestros nietos", asegura.

Falta de tiempo

Para acabar con esta situación, asegura, a los mayores no les queda más remedio que acudir a los tribunales. Un proceso costoso, que no está al alcance de cualquier jubilado, pero también, y sobre todo, "demasiado largo" para quien se encuentra en la recta final de su vida. "Los abuelos ya están minados física y psicológicamente; están totalmente indefensos", asegura.

Por eso decidió crear la asociación. Para asesorar y ayudar a los que no se resignan y todavía sacan fuerzas para luchar por ver a sus nietos. A día de hoy cuenta con varios centenares de socios y espera que se le unan muchos más, porque "nuestra generación no tuvo miedo de salir a la calle; tampoco lo va a tener ahora". Acabar con las denuncias falsas, con una ley de violencia de género que consideran injusta y fomentar la custodia compartida son sus principales objetivos. "Difícil, pero habrá que intentarlo", concluye.