La bóveda de la ermita de San Antón se desplomó este martes, según denunció el párroco, Álvaro Cárdenas. Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas.
Cárdenas explicó que, apenas dos días después de celebrar la popular fiesta de San Antón, con su tradicional procesión, la bendición de los animales y otras tradiciones,
se desplomó un trozo de la bóveda de la Ermita de San Antón, lugar en que hasta este martes la Parroquia de San José celebraba sus cultos los días laborables, al tener su templo parroquial
cerrado por grave deterioro de su cubierta. Para evitar males mayores la ermita fue clausurada.
Esta había sido bellamente acondicionada y abierta al público por la Parroquia de San José en noviembre de 2007, cuando hubo que cerrar su templo debido al peligroso estado de su cubierta. Según el párroco, durante las últimas semanas "tenía que celebrar la misa sorteando las gotas de agua que atravesaban el tejado, después de haber tenido que vadear junto a sus fieles un gran charco de agua instalado en la puerta de la ermita, o entrando por debajo de ella".
Dos días después del derrumbe de la ermita, el pasado jueves 21 de enero,
se desplomó la bóveda del Templo de la Parroquia de San José, cerrado desde noviembre de 2007 por su muy deteriorado estado de conservación. El derrumbe ha ocasionado el destrozo de algunos de los bancos de la iglesia, que esperaban el fin de las lluvias para ser trasladados a un lugar más seguro. Ninguno de los dos incidentes ha provocado víctima alguna.
Nuevo lugar para el culto
La parroquia ha dispuesto una capilla provisional en el sótano de su centro parroquial, situado en el número 8 de la calle Terreros. Esta capilla será la que acoja los cultos en los días laborables, hasta la restauración de su templo.
Según los técnicos consultados por la parroquia de San José, el centro parroquial no corre ningún riesgo. En el se encuentran los despachos parroquiales, varias salas, las viviendas de los sacerdotes y la capilla que acogerá las celebraciones de la parroquia
Monumento religioso y cultural
Según informó el párroco, la primera piedra del templo de San José fue puesta el 25 de junio de 1885 por el gobernador de Madrid, Raimundo Fernández Villaverde, en representación del Rey AIfonso XII. Las obras concluyeron en 1891. El 10 de julio de 1895, la Infanta Isabel visita la capilla y el colegio, admirando los detalles de los trabajos ejecutados por el arquitecto Francisco Mendoza de Cuba. Casi un siglo después, con la erección canónica de la nueva Parroquia de San José, se convirtió en templo parroquial en 1993.
Constituye la más importante construcción neomudéjar de la ciudad y, junto al edificio del Centro de Cultura, la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Silos, y la Torre de Éboli, uno de sus edificios más representativos.
Su párroco actual, Álvaro Cárdenas, ha intentado desde el año 2007 buscar
una solución al estado crítico en que se encuentra, ya que, "si no se actúa con rapidez, corre el riesgo de venir definitivamente a ruina".