Mª Carmen Cruz Martín | Jueves 21 de enero de 2010
Aunque el móvil se ha convertido en un elemento imprescindible en nuestras vidas, muchos son los ciudadanos que están preocupados por el posible efecto nocivo de las antenas de telefonía móvil en la salud. Ante esta situación, en Leganés han aprobado una ordenanza pionera que regulará las emisiones de estas antenas.
Leganés se ha convertido en el referente para muchos municipios españoles. Y es que en este municipio del sur de la región, una ordenanza municipal, que se ha consensuado con la Federación Local de Asociaciones de Vecinos, pretende preservar la salud de sus ciudadanos ante las emisiones de las antenas de telefonía móvil.
Lo novedoso de la ordenanza es que se limita la potencia máxima de las antenas instaladas dentro del término municipal de Leganés. Supone "una reducción de hasta 4.000 veces lo que contempla la normativa española. Reducimos así a 0,1 microvatios por centímetro cuadrados las emisiones", explica el primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Raúl Calle. Para establecer estos límites, se han tenido en cuenta dos resoluciones europeas.
Pero no sólo eso. También se limitará el peso que podrán soportar las azoteas de los edificios que tengan una antena. Según la ordenanza, el peso no podrá superar los 1.000 kilos. Aún así, la cobertura estará asegurada en todo el municipio. "Pretendemos dar un servicio de calidad pero con pocas emisiones. Queremos que la contaminación electromagnética sea mínima", según el edil.
Al contrario de lo que algunos municipios se han planteado, en Leganés no piensan sacar fuera las antenas de la localidad, porque como advierte Raúl Calle, eso significaría "tener que aumentar la potencia de las emisiones, por lo tanto llegarían más radiacciones electromagnéticas a los vecinos".
Con la nueva normativa, no se establecen únicamente como zonas sensibles colegios, centros de salud o de mayores. "Esta ordenanza es ambiciosa porque declara sensible todo Leganés", señala el edil.
Por el momento, como reconoce el primer teniente de alcalde, se han interesado en la normativa "unos 300 municipios que están ahora estudiando cómo implantarla". Pero este proyecto ha traspasado fronteras, pues también en Francia se podría implantar algo similar.
Una comisión para controlar las antenas
Para controlar que las antenas de telefonía móvil de Leganés cumplen con la normativa municipal se va a poner en marcha un mecanismo que va a permitir a los vecinos conocer el emplazamiento de los equipos de transmisión, así como la intensidad de las emisiones de cualquier antena de la localidad. Y es que mediante una red de equipos de medición se ofrecerán en tiempo real datos sobre las antenas.
Además, habrá una comisión, que se reunirá al menos una vez al trimestre, y que estará formada por técnicos municipales, expertos en la materia, representantes de la Federación Local de Asociaciones de Vecinos de Leganés, así como representantes de las empresas de telecomunicaciones.
Esta comisión se encargará de estudiar las antenas que se instalen a partir de ahora en el municipio, así como las que ya están instaladas para que cumplan con la ordenanza. Como señala Raúl Calle, "las que no estén dentro de la normativa, se retirarán e incluso se contemplan sanciones".
De momento, aún no se está aplicando la normativa porque lleva su proceso. En diciembre, el Pleno del Ayuntamiento lo aprobó y ahora se encuentra en la fase de alegaciones. Después se elaborará un mapa de las antenas y el municipio se dotará del material necesario para las mediciones.