Carmen M. Gutiérrez | Lunes 18 de enero de 2010
Aún no hay anteproyecto de ley para prohibir fumar en bares y restaurantes, pero la Federación Española de Hostelería ya ha lanzado una campaña para rebatir los argumentos del Ministerio de Sanidad, ya que teme la destrucción de unos 70.000 puestos de trabajo en todo el país.
"La prohibición total será la ruina de la hostelería". Este es el argumento que la Federación Española de Hostelería ha lanzado este lunes en una quincena de ruedas de prensa y que utilizarán en las reuniones que tienen previstas con los grupos parlamentarios con el objetivo de frenar la nueva ley que prepara el Gobierno. Según sus datos, las ventas podrían bajar un 7 por ciento en los restaurantes, y entre un 10 y un 15 por ciento en bares, cafeterías y locales de ocio nocturno.
Pese a que el presidente de la federación, José María Rubio, prefería no ofrecer datos para no parecer "alarmista", finalmente aseguró que 70.000 de los 370.000 de los negocios del sector (un 18 por ciento) podrían cerrar y que se podrían destruir más de 200.000 puestos de trabajo. Por su parte, la Asociación Empresarial de Hostelería de Madrid calcula que en la región se destruirían unos 15.000 puestos de trabajo.
Los cálculos de Rubio se basan en los datos del sector en Irlanda, el único país de Europa donde, según la Federación Española de Hostelería, está totalmente prohibido fumar en bares y restaurantes, lo que ha provocado el cierre de casi el 9 por ciento de los restaurantes y el 24 de los bares. También aseguró que en Inglaterra, donde hay una ley muy estricta, ha cerrado el 5 por ciento de los 'pubs'.
Desmentidos
La Federación Española de Hostelería desmintió que la prohibición total de fumar sea una exigencia europea y defiende que, con la ley que se aplica en la actualidad, ya se cumplen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de Europa. También sostiene que el apoyo que ha recibido la medida por parte de la población según las últimas encuestas se debe a que se cree que es una obligación europea.
Los hosteleros tampoco consideran que el incumplimiento de la normativa en algunos locales pueda justificar que se endurezca, y exigen a Sanidad y a las Consejerías que controle más su aplicación. Esta situación es más notoria en la Comunidad de Madrid, donde "se cumple de una manera más laxa", según Rubio.
La exposición de los trabajadores de la hostelería a los humos del tabaco tampoco justifica, para la patronal del sector, que se prohíba su consumo. Rubio negó que se hayan planteado conflictos por este motivo hasta el momento y, en caso de existir, opinó que deberían resolverse dentro de la negociación colectiva.
Cambio de costumbres
El temor es que con la futura normativa cambien las costumbres y los fumadores. "¿Qué argumento tendrían muchos clientes fumadores para salir de casa o del trabajo", se preguntaba el presidente de la federación, que también criticó que se quiera compensar las pérdidas del sector con el permiso para vender tabaco.
Con estos argumentos, la Federación Nacional de Hostelería, que estuvo acompañada por la Asociación de Hostelería de la Comunidad y la Asociación Madrileña de Restauración, defiende la ley actual, que entró en vigor en 2006 y que "ha permitido que los espacios sin humo en bares y restaurantes pasen del 0,5 por ciento al 50 por ciento actual".
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