madri+d | Martes 19 de enero de 2010
Un estudio de la Universidad de Alcalá (UAH) revela que Internet se consolida como fuente de información sanitaria para los ciudadanos, aunque el médico sigue siendo el principal informador en materia de salud y es, con diferencia, el que más confianza inspira.
La relación médico-paciente está cambiando de forma decisiva y sin vuelta atrás con la incorporación de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana. Según un estudio elaborado por el grupo de investigación de Farmacología Social del departamento de Farmacología de la Universidad de Alcalá, que analiza la relación que tienen los pacientes con su médico y con los medicamentos y qué efectos o distorsiones produce Internet en esa relación, el impacto en la relación médico-paciente es claro.
Uno de cada seis encuestados trata de encontrar información en Internet antes de ir a la consulta, y uno de cada cuatro lo hace después, para completar o contrastar la información recibida. No obstante, los resultados del estudio muestran que el médico sigue siendo el principal informador en materia de salud y es, con diferencia, el que más confianza inspira. Internet se convierte en la segunda fuente de información en cuanto a la frecuencia de uso pero ocupa una posición discreta en lo que a confianza respecta. La mayoría de los pacientes que toman al médico como su informador principal desconfían de los contenidos de Internet, pero no ocurre al contrario: el médico inspira la misma confianza a los internautas que a los que no lo son. En resumen, Internet no resta credibilidad a los profesionales de la salud.
En cuanto al grado de satisfacción, Internet resulta muy convincente: el 73% de los encuestados se muestra satisfecho con sus hallazgos y encuentra la información que busca entre las tres primeras páginas que visita. El factor decisivo para valorar la Red es la frecuencia con que se consulta; cuanto mayor es la frecuencia de uso y experiencia, mayor es la satisfacción con los resultados obtenidos.
Más mujeres que hombres
El estudio también evidencia que los hombres utilizan más Internet, pero son las mujeres las que más lo hacen para temas específicos de salud (llegan a duplicar la frecuencia), tanto si se trata de buscar para ellas mismas como si lo hacen para familiares y amigos. Sobre las herramientas Web 2.0 (concretamente foros, chats y blogs) orientadas a información sobre salud, sólo el 14,1% ha participado alguna vez. De ellos, el 83,3% tiene una opinión favorable de estos recursos.
A la vista de estos resultados, los profesionales sanitarios tienen el reto de adaptarse a este nuevo escenario. Internet no debe ser tomado como una amenaza, sino como una herramienta que, por el momento, ha servido para confirmar la alta capacitación del personal sanitario: los que “contrastan” la información del médico son quienes mejor le valoran. Además, Internet puede ser un medio ideal para la difusión y el autoaprendizaje en materia de educación sanitaria.
Encuesta en la Universidad
El trabajo, dirigido por el profesor José Luis Alloza, lleva por título “El papel de las nuevas tecnologías en la obtención y explotación de información sobre salud, medicamentos y sus consecuencias en la relación médico-paciente”. La población objeto del mismo ha sido toda la comunidad universitaria de la Universidad de Alcalá (UAH): 29.548 personas (26.642 estudiantes, 2.026 personas del personal docente e investigador y 880 del personal de administración y servicios), mediante una encuesta on-line, a la cual sólo se podía acceder mediante un link personalizado, para evitar el riesgo de que una persona contestase a más de una encuesta, así como la participación de personas ajenas a la UAH.
La tasa de respuesta fue del 7,24%, valor elevado para este tipo de estudios y claramente superior al previsto inicialmente. El error muestral global, considerando un intervalo de confianza del 95 %, es de ±2,12, valor muy bajo que avala la solidez estadística de los resultados.