Pedro Fernández Vicente | Miércoles 30 de diciembre de 2009
Menos mal que nuestra economía recibe una buena noticia. Ha sido en Madrid, en la comunidad madrileña donde los sindicatos, los empresarios y el gobierno regional se han puesto de acuerdo para potenciar la industria. Sobre la mesa habrá más de 3.000 millones de Euros para dinamizar un sector que lo necesita y para generar puestos de trabajo. Ellos dicen que serán 80.000. Es posible, pero en cualquier caso serán puestos de trabajo y de calidad.
En esta comunidad, uniprovincial, tenemos dos sectores importantes para generar ingresos como son los servicios y la construcción, pero las carencias industriales son notables. Ocupa algo menos de un 10% de la riqueza. Una buena razón para dar un empujoncito a este tipo de actividad necesaria, imprescindible, diría yo, en un momento en el que se dice, por un lado y por otro, que es preciso cambiar el sistema productivo. Pues ahí lo tenemos, en Madrid no es preciso cambiarlo porque su existencia es pequeña. Aquí tenemos la ocasión de poner en marcha la investigación necesaria para sacar adelante, cueste el tiempo que cueste, nuestra propia industria. El primer paso ya está dado, todos los implicados están de acuerdo; el primer impulso económico también, hay más de 3.000 millones esperando y que hasta 2012 pueden significar un buen pellizco; la investigación es la parte más sencilla, hay amplios sectores que están esperando como, por ejemplo, las energías renovables, la biotecnología o las farmacéuticas, una producción tan necesaria y que tanto gasto ocasiona a las arcas del estado y a los bolsillos de los particulares. Un sector espléndido que mejoraría la medicina en nuestro país y generaría tantas y tantas expectativas entre los médicos y los investigadores.
No quiero hacer el cuento de la lechera, pero me parece tan importante el paso que han dado en Madrid los empresarios, los sindicatos y el gobierno, que me niego a dejarlo pasar desapercibido. Que el gobierno central se sienta invitado a este acuerdo, que los empresarios se sientan invitados a la inversión, que los trabajadores se sientan ilusionados y expectantes…..Por supuesto sería deseable que este acuerdo se extienda a otros sectores, unos en peligro y otros pendientes de desarrollarse, que se ampliase a la normalización de relaciones…todo eso es necesario y deseable, pero dinamizar la industria es crear la base de un país nuevo, es crear puestos de trabajo estables, con sueldos apropiados al nivel en el que estamos inmersos, es fabricar eso que necesitamos todos los días y en lo que se basa la vida cotidiana, sin tener que comprarlo todo o pagar derechos por su fabricación. Dinamizar la industria y poner en marcha una investigación apropiada es invertir en futuro y crear el escenario para mantenerlo en el tiempo. Potenciar la industria, a medio y largo plazo, es evitar, incluso, que los médicos se vayan de España, después de estudiar aquí una larga carrera, porque los sueldos del Reino Unido, Portugal o Francia son mejores que los nuestros.
En fin, como decía antes, no quiero hacer el cuento de la lechera, pero sin ilusión no se va a ningún sitio y quiero resaltar el paso que se acaba de dar. Me gustaría hacérselo ver, incluso, a quienes lo han firmado.
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