MDO | Miércoles 16 de diciembre de 2009
Ecologistas en Acción denunció este miércoles que el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes ha iniciado el procedimiento para revisar su plan general de ordenación urbana con el propósito de reclasificar de la práctica totalidad del suelo que no está afectado por figuras de protección, informó la organización ecologista.
De este modo, se construirán un total 8.150 viviendas en zonas afectadas por elevados niveles de ruido. Ante esta situación, Ecologistas en Acción exigió al Consistorio de esta localidad "coherencia" y "respeto" a los ciudadanos.
Los ecologistas recordaron que el municipio de San Sebastián de los Reyes es uno de los más afectados por el ruido procedente del sobrevuelo de los aviones del aeropuerto de Barajas.
Según exponen, vecinos de las urbanizaciones Ciudadalcampo o La Granjilla soportan niveles de ruido que llegan a alcanzar picos de 90 dB, cuando los valores límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son de 50 dB día y 45 dB noche. Los vecinos se quejan de no poder utilizar los espacios exteriores de sus viviendas (jardines, terrazas, etc) por el ruido.
Ecologistas denunció que, pese a ello, "cuando se trata de ladrillos todo vale". Por ello, calificó de inaceptable la doble moral del Ayuntamiento. "No resulta razonable que mientras denuncia los altos niveles de ruido que produce el sobrevuelo de aviones de Barajas en el municipio, pretenda seguir construyendo viviendas que se verán afectadas por el mismo problema", criticó la organización.
Revisión
En el documento de inicio de revisión del plan general de ordenación urbana, el Ayuntamiento, da como buenas las huellas sonoras aprobadas por AENA en 2004 y reclasifica 16.142.398 metros cuadrados de suelo, una superficie similar a la de toda la Casa de Campo de Madrid, según informa Ecologistas.
Las zonas que se reclasifican se sitúan entre el casco urbano, la urbanización La Granjillas y la A1. Hacia el este, todo el terreno que queda entre la A1 y la futura R1, además, de todo el suelo situado al sur de la M-50. Sobre estos terrenos se prevé la construcción de 8.150 viviendas que albergarían una población de 23.000 habitantes. Actualmente el municipio cuenta con 74.414 habitantes, lo que supondría un incremento de un 31 por ciento.
Las razones que se utiliza para dimensionar el nuevo planeamiento son la desaparición de las afecciones acústicas en esas zonas (tras la aprobación de la nueva huella sonora en 2004) y la construcción de grandes infraestructuras como la R-1 y el cierre de la M-50 o M-61.
A juicio del consistorio la degradación que producirán estas nuevas infraestructuras elimina los obstáculos ambientales impuestos en 2001 por la anterior Consejería de Medio Ambiente. En aquel momento se les impidió la reclasificación de los terrenos situados al este de la A-1 por su valor ambiental, y los terrenos situados en torno al casco por los niveles de ruido.
Ecologistas en Acción aseguró que la propuesta de crecimiento del municipio no se ajusta a las exigencias de la Ley del Suelo estatal y continua el modelo desarrollista que ha sumido al Estado español en una de las crisis económicas más graves de la Unión Europea.