MDO/E.P. | Miércoles 16 de diciembre de 2009
El Consejo Nacional de Transportes Terrestres aprobó este miércoles la subida de un 6 por ciento del billete de los trenes de Cercanías y de Medias Distancias de Renfe en 2010, informaron fuentes de este organismo.
La actualización del precio de estos servicios queda ahora pendiente de la determinación final del Gobierno a través de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos. El Consejo de Transportes ratificó la subida con el voto en contra de las asociaciones de consumidores y de los sindicatos con representación en este órgano superior de la Administración para asesoramiento, consulta y debate sectorial sobre asuntos del sistema de transportes.
Los incrementos, que no afectarán a los usuarios de Abono Transportes, están en línea con lo propuesto por Renfe en virtud del porcentaje de revisión de las tarifas de los trenes que cuentan con carácter de servicio público que fija el contrato-programa 2005-2010 entre Renfe y el Estado. En el caso de las billetes de los trenes de AVE y del resto de servicios de larga distancia de Renfe (Altaria, Alvia y Alaris, entre otros), es la operadora quien determina la actualización de precios, dado que no tienen carácter de servicio público.
La subida de los billetes de Cercanías y Media Distancia (servicios regionales que circulan tanto por vías convencionales como por las del AVE), en caso de que sea finalmente ratificada por el Gobierno, estará por encima de la inflación de cierre de ejercicio, pero en línea con la revisión de precio que Renfe aplicó en 2009. Con el inicio del presente ejercicio los billetes de Cercanías subieron un 6,28 por ciento y los de Media Distancia convencional un 5 por ciento. En el caso del AVE y las Largas Distancias, el incremento en 2009 fue del 4 por ciento.
Sin aportación estatal
En el caso de 2010 se dará además la circunstancia de que Renfe no contará con la aportación que el Estado, a través del contrato-programa, que anualmente le efectúa para contribuir a financiar el coste de explotación de estos servicios públicos (estimada en unos 350 millones de euros), con lo que la compañía tendrá que recurrir al endeudamiento para costearla.
La Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) rechazó en un comunicado la subida, por considerarla inaceptable y estimar que será del 7 por ciento a consecuencia de la anunciada subida del IVA. Asimismo, denunció que el aumento de precios "resta competitividad" al ferrocarril respecto al transporte en carretera y va en sentido contrario a las políticas de sostenibilidad y reducción de emisiones que pretende impulsar la Administración.