MDO | Miércoles 31 de diciembre de 2008
El tráfico causa en la capital muchas más molestias a sus habitantes por la noche que por el día. Así lo puso de relieve el Mapa Estratégico del Ruido, que el Ayuntamiento aprobó en enero para luchar contra los altos niveles de decibelios. La calidad del aire ha sido otra de las preocupaciones durante este año.
Durante dos años 25 técnicos cartografiaron el ruido provocado por el tráfico en Madrid. El resultado fue el Mapa Estratégico del Ruido que reflejó que un 20 por ciento de los madrileños sufren por la noche niveles de ruido superiores a lo permitido por la ley, mientras que durante el día son el 6 por ciento. Los lugares más afectados son las grandes vías de distribución interior, como el eje Castellana-Atocha y los nudos viarios de la M-40.
Esta herramienta permite saber el número de personas privadas del "derecho constitucional" del silencio, según lo denominó el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. En Madrid, hay 665.400 personas afectadas por la noche (soportan más de 55 decibelios) y 182.200 por el día (más de 65), solo teniendo en cuenta el tráfico rodado. A pesar de estas cifras, el alcalde afirmó que Madrid presentaba unos niveles de ruido similares al de otras ciudades europeas.
Según explicó Gallardón, con el Mapa Estratégico del Ruido y la calificación de zonas según su sensibilidad acústica, es decir, el establecimiento de los máximos permitidos de ruido en cada zona según su uso, el Ayuntamiento disponía de una herramienta para convertir los lugares donde se superaran esos límites en zonas de protección acústica en las que aplicar medidas para reducir los decibelios.
A finales de año el Área de Medio Ambiente aún no había presentado el paquete de medidas ni declarado las zonas de protección acústica para luchar contra la contaminación acústica, aunque el Ayuntamiento sí ha ido tomando medidas, como el uso de asfalto antirruido o el apantallamiento acústico de zonas como Silesio Delgado.
Nueva red de calidad del aire
El ruido no es la única forma de contaminación que sufre la ciudad de Madrid. También está la atmosférica, que ha llegado incluso a los tribunales, donde se está investigando la actuación de las autoridades.
En octubre, Madrid presentó una serie de medidas para mejorar la calidad del aire con vistas a 2010, cuando la Unión Europea exigirá cumplir unos límites que no cumple. La principal es la creación de una zona de bajas emisiones en la que se restringirá el tráfico en caso de incumplir la normativa medioambiental.
Además, el Ayuntamiento cambió en diciembre la red de medición de calidad del aire para adaptarla a los requisitos europeos. No obstante, oposición, vecinos y ecologistas aseguraron que la nueva red se alejaba de los puntos más conflictivos de tráfico lo que iba a permitir mejorar los resultados sin cambiar la calidad del aire.