Rafael Martínez-Simancas | Lunes 14 de diciembre de 2009
Ha vuelto a ocurrir pero esta vez sin Magdalena Álvarez a la que culpar de la gestión de la nevada. Esta vez la Comunidad de Madrid había puesto en marcha el nivel naranja y las quitanieves han estado al “quite” de los copos que cayeron desde primeras horas de este lunes.
Es una pena que el plan de inclemencias invernales no pueda transformarse en plan de “inclemencias infernales” puesto que ni los trenes de cercanías se han librado de retrasos. Lástima que destituyeran a la anterior Ministra de Fomento después de haber hecho un máster en nevadas en Siberia, ¡qué mejor lugar para aprender de las ventiscas heladas!, hasta allí se marchó esta ilustre malagueña pero luego nadie ha sabido sacarle partido a sus enseñanzas. Somos así de ingratos con nuestro pasado.
Lo más insólito del día ha sido que la página web de la Dirección General de Tráfico se ha quedado sin servicio en los momentos cruciales. Debe ser que tamaña avalancha de información terminó colapsando el servidor de Pere Navarro. Está comprobado que para transitar por algunas páginas de Internet es necesario el uso de cadenas y que el personal no sabe ponérselas al teclado porque estamos acostumbrados a manejarnos en seco. Madrid es una región ideal para días despejados y temperaturas cálidas; en cuanto la nieve, o la lluvia, hacen acto de presencia entonces se nos atasca la vida. Tampoco es de recibo que se exija a los conductores que sepan manejarse en todo tipo de pavimentos, bastante tienen con sortear los atascos y las trampas que se ofrecen en los días difíciles.
Este invierno que ha tardado en dar la cara lo ha hecho de la forma más abrupta, y de aquí a marzo no estamos exentos de nuevas mañanas cargadas de emoción y patinazos.
A las aceras les ponen sal para que no resbalen, y no estaría mal que repartieran plegarias para pedir al cielo que sea benévolo con los que no hemos nacido ni rusos, ni alemanes, para manejarnos entre la nieve. No fuera a ser que acabáramos con la cara hecha un “Berlusconi” por culpa de un resbalón inoportuno y por esas prisas que surgen en los pies de los que corren porque llegan tarde.
correo@rafaelmartinezsimancas.com
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