MDO | Sábado 31 de octubre de 2009
Cuarenta integrantes de la banda latina Dominican Don't Play (DDP), la más activa hasta ahora en la región, fueron detenidos en noviembre. Según la delegada del Gobierno, la 'Operación Manguera' supuso el "golpe definitivo" a este grupo.
Entre los cuarenta arrestados, cuyas edades oscilaban entre los 15 y los 26 años, había seis menores. Además, casi la mitad (19) de los detenidos tenían la nacionalidad española, aunque solo tres habían nacido en nuestro país. El resto eran latinoamericanos con doble nacionalidad, incluido el militar que, según indican las investigaciones de la Policía, suministraba las armas al grupo.
La operación, fruto de la colaboración entre la Policía y la Guardia Civil, se puso en marcha a principios de año, al detectar un "movimiento inusual" en el número de integrantes y actividades de los DDP en la región. El asesinato de un miembro de esta banda a manos de un presunto 'trinitario' (grupo rival) el 28 de agosto precipitó los acontecimientos: la Policía decidió actuar, si cabe, con más rapidez al sospechar que los DDP planeaban vengarse de este hecho.
'Operación Manguera'
Así, se efectuaron veinte registros domiciliarios, en los que los agentes se incautaron de pistolas, una granada de mano, munición, dos mil euros en efectivo y numerosa documentación, además de 400 gramos de cocaína. Una cantidad de droga que hace pensar a los agentes que el grupo "podría estar a punto de introducirse en el tráfico de drogas a gran escala".
De momento, a los detenidos, casi todos con antecedentes penales, se les imputó ese delito -si bien no con grandes cantidades, sino más bien, sospechan los agentes, "enfocado a financiar el consumo interno del grupo"-, tenencia ilícita de armas, delitos contra la libertad sexual, lesiones y amenazas. Diez de los detenidos fueron además, acusados de homicidio en grado de tentativa.
Sin embargo, a pesar de la documentación aportada por la Policía, la fiscal que lleva el caso no pidió el ingreso en la cárcel para todos los detenidos, lo que ha supuesto que sólo once de los pandilleros han ingresado en prisión preventiva, entre ellos los máximos responsables de esta banda latina, considerada como una de las más peligrosas y violentas de la región. El resto ha quedado en libertad con cargos y acudirán a los juzgados cada vez que sean requeridos.
Tres 'coros' desmantelados
La operación permitió desarticular totalmente tres de los seis 'coros' o células que se han detectado en Madrid. En concreto, ya nada queda, según la Policía, del 'coro' de Alcobendas o el de Lavapiés, y los demás han quedado "seriamente dañados". Aun así, la investigación calcula que en total hay 150 miembros de esta banda en la región, por lo que quedan alrededor de un centenar en libertad, si bien, matizó la Policía, "no todos activos".