MDO/E.P. | Jueves 03 de diciembre de 2009
El consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta, defendió este jueves el recorte fiscal como solución ante la crisis ya que "es mejor bajar los impuestos que subvencionar, porque el dinero está mejor en manos de los ciudadanos" que en el de las administraciones. La oposición considera que las cuentas públicas no garantizan la calidad de los servicios fundamentales y no sirven para afrontar la crisis.
Beteta, que presentó ante el Pleno de la Asamblea de Madrid el proyecto de Ley de Presupuestos de la Comunidad de Madrid para 2010, explicó que éste se caracteriza por ser compatible con el equilibrio presupuestario, ahondar en la política de rebajas fiscales impulsada por el Gobierno regional e incrementar el gasto social como instrumento para hacer frente a la crisis. De hecho, Beteta destacó que "casi el 80 por ciento del Presupuesto está destinado a políticas sociales".
El consejero insistió en que las cuentas regionales para 2010 garantizan los principales servicios sociales de los madrileños, ya que la dotación de área social, que gana casi un punto en el porcentaje total de gasto no financiero, se sitúa en el 79,18 por ciento del total.
De cada cien euros del Presupuesto, 38 se destinan a Sanidad, 28 a Educación, 9 a Transportes y 7 a Familia y Asuntos Sociales. "Es necesario priorizar el gasto social para atender las necesidades de los ciudadanos con servicios públicos de calidad", explicó el consejero de Economía y Hacienda.
Según explicó, para garantizar los servicios sociales, el Gobierno regional ha hecho un importante esfuerzo de austeridad, con una reducción del gasto del 2,28 por ciento y cumplir con el objetivo de Estabilidad Presupuestaria establecido por el Consejo de Política Fiscal y Financiera
Los madrileños se ahorrarán el próximo año 2.100 millones de euros gracias a las bajadas tributarias, "lo que les permitirá seguir siendo los contribuyentes españoles que más se ahorran" al presentar su declaración de la Renta porque la Comunidad de Madrid fue pionera en bajar un punto el tramo autonómico del IRPF, destacó.
Así, insistió en que las actuales deducciones se unen otras nuevas, de forma que en la declaración de la renta del próximo año medio millón de madrileños podrán deducir los gastos en educación este año por la escolaridad obligatoria, el uniforme o el aprendizaje de idiomas.
Por su parte, PSOE e IU presentaron sus enmiendas a la totalidad a unas cuentas públicas -que ascenderán a 18.383 millones de euros- porque, en opinión del PSOE, no ayudan a luchar contra la crisis, no garantizan la calidad de los servicios fundamentales, no son austeras y no están comprometidas con el impulso de un nuevo modelo económico de crecimiento.
Desde IU rechazan las cuentas públicas por el momento de "crisis política" en que se encuentra el Gobierno del PP, que está "al margen de las necesidades de la gente"; y por las medidas que se proponen para salir de la crisis. En este sentido, se oponen a la política fiscal y de gastos que impulsa la Comunidad y por el contrario, apuestan por una salida social a la crisis.
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