Opinión

Juego de hipócritas

Nino Olmeda | Miércoles 25 de noviembre de 2009
El PP está muy mosqueado con el PSM, al que acusa de consentir operaciones poco éticas, indecentes y algunas irregularidades en ayuntamientos con alcaldes socialistas. Se refiere a denuncias recogidas en determinados medios de comunicación sobre Alcorcón, donde dicen que se contrata a una empresa de una militante del mismo partido que el primer edil. También citan a Leganés, porque dicen que las oposiciones no son tales sino elección a dedo de personas cercanas al PSM para puestos de trabajo municipales. Pinto se lleva la palma por ser el caso más recurrente de los populares madrileños.

Hasta la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ha intervenido para exigir al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que disuelva este ayuntamiento y convoque elecciones municipales ante los escándalos que día sí y día también aparecen publicados sobre este  pueblo gobernado por el PSM, que arrebató al PP la Alcaldía tras una moción de censura en la que los socialistas se aliaron con las antiguos aliados de los populares. En este listado, los populares incluyen al Ayuntamiento de Getafe porque su alcalde, Pedro Castro, no para de dar caña al Gobierno presidido por Esperanza Aguirre. ¡Sus razones tendrá para ser tan cañero¡

El PP, que parece sufrir una fiebre repentina en la que los delirios se convierten en casos de corrupción del PSM, exige al partido liderado por Tomás Gómez que haga con los imputados de su partido en cualquier caso judicial que ocupan escaños en el Parlamento regional o en algunos ayuntamientos de la región,  lo mismo que hicieron ellos con todos los “manchados” por el caso Gürtel. Es decir, que los expulsen de sus grupos municipales y de la Cámara autonómica.

Da la sensación de que la corrupción es al PP lo que el aceite al agua, como si no recordáramos las cosas que hemos escuchado y leído durante muchas semanas referidas a regalos millonarios a cargos públicos de esta formación que eran generosos con determinadas empresas a la hora de contratar servicios por valor de muchos cientos de miles de euros. Parecen olvidar que los diputados imputados que ya están fuera del Grupo Popular, durante mucho tiempo recibieron el abrigo y algunos cariñitos por parte de los que los han dejado fuera del partido.

Si hipocresía es “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”, se puede afirmar, sin riesgo de equivocarse,  que la corrupción es para los dos grandes partidos un juego de hipócritas. Tomás Gómez dijo, al ser preguntado por la petición de Aguirre de disolución del Ayuntamiento de Pinto, que eso de la corrupción es cosa de la derecha y que en su bando no hay más que buenos gestores. Como eslogan para vender pantalones sin bragueta es estupendo: nuestras prendas no se abren ni para mear. El PSM, que va por la senda de su verdad, quiere ahora que se pueda echar a los diputados por causas de “indignidad política e institucional”. Los socialistas quieren que el escaño sea del partido y no del elegido. Está bien, entonces que promuevan las reformas necesarias a nivel estatal.

Los imputados del PSM son un problema para el PP, y los de esta formación, un escándalo para los socialistas, que reprochan al partido de Esperanza Aguirre no ser más duro con los imputados malos y le pide que deje en paz a los imputados buenos.

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