Alfredo Menéndez | Martes 24 de noviembre de 2009
Podemos sacar pecho con los datos del turismo. Madrid nunca ha tenido playa, ni la va a tener por mucho que la pongamos en el Manzanares o en el Pantano de San Juan: pero está claro que Madrid tiene otros atractivos que de alguna manera se deben volver irresistibles para los visitantes por encima del sol y la crema bronceadora. ¿Por qué lo sabemos? Pues porque Madrid es la única región que ha crecido en número de turistas extranjeros el pasado mes de octubre según los datos que acabamos de conocer. Las estadísticas de turismo son como las rarezas filatélicas: sólo interesan a unos pocos y encima suelen ser tipos bastante raros y con gafas que disfrutan con una décima porcentual como si fuera Beluga.
Pero si esas estadísticas van bien nos afectan a todos: los restaurantes están absolutamente llenos, los bares venden un poco más, los peatones se suben a más taxis y no hay quien consiga una entrada para un musical los fines de semana en la Gran Vía. Una vez superado el engorro de esto último que siempre fastidia podemos concluir en que si hay más turistas en Madrid es mejor para todos y para nuestra economía. Y está claro que hay más turistas en Madrid. Somos los únicos que crecemos, y si fuera crecer contra los datos de uno mismo ya estaría bien. Pero es que además crecemos en comparación con otras comunidades autónomas de mucho más peso turístico tradicional como Canarias, Valencia, Cataluña o Andalucía.
Por supuesto que hay crisis y eso se nota en los precios. No todo es de dulce. Pero si 4,2 millones de extranjeros deciden pasearse por Madrid en los primeros diez meses del año algo se estará haciendo bien, algo estaremos haciendo bien. Hemos batido nuestro récord en un mes de octubre en visitantes y en pernoctaciones. Y en lo que se refiere a la capital le damos sopas con onda a Barcelona o Sevilla.
¿De quien es el mérito de estos datos? Si se despistan, encontrarán a algún político que se cuelgue una medalla en cuanto se quieran dar cuenta. Y a los políticos en los casos de turismo hay que pedirles como a los becarios en los quirófanos: que ya que no pueden salvar vidas, por lo menos que no estorben. El verdadero mérito de estos datos es de los empresarios y de los trabajadores, de todos los que tienen algo que ver con el sector del turismo que puede ir desde un recepcionista, hasta un taxista. Así que el mérito es de usted mismo (o tú mismo) ya que en la mano de todos está hacer de esta ciudad y de esta región un lugar estupendo, no sólo para vivir, sino para visitar.
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