Llamar a la Policía y que tarde más de media hora en llegar, "si llega". Esta es la situación que, según asegura la Asociación Madrileña de Empresarios por la Calidad del Ocio Nocturno (ECO), se produce en los locales y zonas de copas de la región.
Según aseguran a
Madridiario los portavoces de ECO Madrid, con el carnet para porteros de discoteca, instaurado tras la
muerte del joven Álvaro Ussía en el Balcón de Rosales, se ha producido una mejora, pero no es la panacea. El principal problema, denuncian, es una deficiente coordinación entre los cuerpos de seguridad (Policía Nacional y Local) y unos tiempos de respuesta insostenibles: "La situación en la que estamos es que al llamar a la policía tardan
hasta 45 minutos en venir, y cuando lo hacen, si es que llegan, lo primero que te piden son los papeles del establecimiento".
Policía Nacional y Local se ocupan al alimón de lo que ocurra durante la noche en las zonas de ocio. La municipal atiende las
inspecciones de locales, cumplimiento de licencias y acude ante incidencias leves. Si existe un
problema de seguridad mayor o el denunciante llama a la Policía Nacional, ésta debe acudir también. ECO denuncia que esa coordinación es irregular y provoca que las Fuerzas de Seguridad aparezcan cuando el problema se ha solucionado, el tumulto se ha disuelto o ha pasado a mayores.
Sanciones de 300.000 euros
A esta falta de respuesta -que ambos cuerpos aseguran no existe- se unen "graves carencias" en la legislación y los medios que se dedican al ocio nocturno. "¿Es que un ciudadano que se toma una copa o acude a un espectáculo de noche es menos que uno que lo hace de día? ¿Por qué cuando es de noche
servicios públicos como la seguridad, el transporte o la limpieza caen? ¿Por qué se tolera el botellón pese a que está prohibido por ley?", se preguntan. Madrid, sentencia ECO, es "una potencia mundial" gracias a su ocio nocturno y éste actúa además como uno de sus mayores reclamos turísticos. "Todavía se habla de
la 'movida madrileña'", certifican.
Al menos, concede la Asociación, aunque la Ley de Espectáculos Públicos no tenga reglamento, no haya actualizado aún sus "obsoletas" normas ni se haya regulado el derecho de admisión, la
legislación sobre porteros de discoteca ha supuesto un "salto cualitativo". "Ahora nadie contrata a personas con antecedentes o que no pase un test psicológico, pero los empresarios tampoco podemos ser el chivo expiatorio", subrayan teniendo en cuenta que las
multas pueden ir desde
30.000 a
300.000 euros.
'Q' de calidad frente al 'garrafón'.
Para ECO, el crimen de Álvaro Ussía fue el motor de un cambio que llegó demasiado tarde: "Desgraciadamente, porque tuvo que pasar como casi siempre un incidente trágico pero muy aislado como este para que se tomasen medidas con prisas". Por ello, advierten que la dirección correcta no está sólo en las sanciones: éstas deben ir acompañadas de
mediación social, acciones conjuntas con el Plan Nacional contra la
Droga, campañas sobre el consumo responsable de
alcohol y, especialmente, iniciativas como la que está en marcha para otorgar a los locales nocturnos la
'Q' de calidad turística. Ésta pondría más difícil a los locales optar por el 'garrafón' y daría garantías para que los madrileños no se refugiasen en el botellón.. Todas ellas las aborda ECO en su VI Congreso que se celebra estos días.
Este lunes, una misa recodará al fallecido en su Pozuelo natal. Entre tanto, quienes gestionan el ocio nocturno aseguran que la 'movida madrileña' tiene una imagen de calidad y seguridad para el 95% de sus adeptos. Desde la muerte de Ussía, la Consejería de Presidencia Justicia e Interior ha expedido
2.896 carnets de ‘controladores de acceso’. Otras 1.500 personas según ECO ejercen sin él, aunque esto son estimaciones. El Ayuntamiento ha impuesto
22 sanciones por falta de este permiso tras realizar
25.000 inspecciones.
Finalmente, y aunque así se prometió, el Balcón de Rosales no será una biblioteca debido a que el ruido del Teleférico no lo permite, pero sí será un equipamiento dedicado a la juventud, según el Ayuntamiento de Madrid.