Nino Olmeda | Lunes 16 de noviembre de 2009
Parece que hay un cierto interés en hacer ver que el bipartidismo imperfecto que existe en España puede saltar por los aires con la incorporación al tablero político de Rosa Díez, de la mano de su Unión, Progreso y Democracia, que entró en el juego democrático consiguiendo un escaño en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento vasco.
Desde el principio, su gran líderesa, fundadora e inspiradora de esta nueva formación política, cayó bien a todos. Cuando el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, se hizo con el poder en su partido, una de las que cayó en desgracia, poco a poco y lentamente, fue Rosa Díez, que aspiró a ser la sucesora de Joaquín Almunia al frente del partido que empezó su autodestrucción cuando Felipe González se fue.
Ahora, con ocasión de un sondeo en el que se señala que si hubiera elecciones mañana mismo, el PP seguiría con mayoría absoluta en la Comunidad de Madrid pero con menos diputados, que IU y el PSM seguirían perdiendo escaños y, como novedad, que entrarían en la Asamblea de Madrid media docena de personas del partido de Rosa Díez, quien sale muy bien valorada en las encuestas nacionales y obtiene el milagro de la representación sin cabeza visible. No se conoce a nadie que sea de este partido que sube en los sondeos como la espuma, pero su previsible participación en los comicios municipales y autonómicos de 2011 se convierte en un motivo más de preocupación para los líderes regionales de los partidos con representación parlamentaria.
En la rueda de prensa que los portavoces del PP, PSM e IU ofrecieron el martes siguiente a conocerse el sondeo de la aparición del partido de Rosa Díez, todos se mostraron cautos. La socialista Maru Menéndez, sabedora que su secretario general, Tomás Gómez, sale mal valorado en esa encuesta aunque mejor que el jefe de los dos, Rodríguez Zapatero, dijo que todavía queda mucho y que en política tantos meses es toda una vida y asumió que los descontentos con el bipartidismo se pueden ir con Rosa Díez.
Inés Sabanés, de IU, recordó que José María Mendiluce también intentó ser alcalde de la capital, en 2003, con Los Verdes, y señaló que, según están las cosas, incluso en su formación puede pasar de todo. El portavoz del PP, David Pérez, pasó de la entrada en escena del partido de Rosa Díez y dijo que lo importante es que el PP sigue arrasando.
Todos esperan a Rosa Díez, como los protagonistas de aquella obra de teatro del absurdo de Samuel Beckett que esperan a un tal Godot al que nadie conoce y que su aparición, fallida o no, ayude a solucionar los problemas de cada una de las formaciones afectadas por la posible llegada del partido de Rosa Díez, quien también preocupa a muchos votantes del PSM y de IU, porque creen que su llegada tiene más que ver con la incapacidad de las formaciones de izquierda para hacer algo más que oponerse a la derecha gobernante y gobernar con disciplina y orden sus partidos.
Este colectivo pide que los candidatos electorales sean elegidos en elecciones primarias, advierte de que el PP seguirá gobernando si socialistas e IU no se ponen las pilas y de la entrada de UPyD en el Parlamento madrileño. La única reflexión que me viene a la cabeza es por qué no dejamos en manos de los de los sondeos las decisiones importantes, incluidos los nombre de los candidatos, y así les evitaríamos el proceso de convencer a los demás de sus preferencias, visibles en los sondeos que presentan a los ciudadanos, a los que subliminalmente intentan guiar por el buen camino.
TEMAS RELACIONADOS: