Sucesos de Madrid hoy

El acusado de quemar viva a su novia dice que fue ella quien se prendió fuego

MDO/E.P. | Jueves 12 de noviembre de 2009
C. V., acusado de quemar viva a su novia el 22 de enero de 2008, manifestó este jueves en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid que "Alexandra se roció de gasolina" al quitarle una bolsa que llevaba en el coche para cargar de combustible otro vehículo y "se prendió fuego" con un mechero, negando haber sido el autor de su muerte.

La Fiscalía solicitará 20 años de prisión para el acusado por rociar con gasolina y quemar viva a su novia en un descampado de Alcalá de Henares en enero de 2008 en el juicio que comenzará este viernes en la Audiencia Provincial de Madrid con la declaración del procesado.

El fiscal acusa a C.V., de nacionalidad rumana, de homicidio consumado con la agravante de alevosía y parentesco, por lo que solicita 20 años de cárcel y el pago de indemnizaciones de 120.000 euros y 80.000 euros para el padre y la hermana de la víctima, respectivamente.

C.V. está procesado por el asesinato de su compañera sentimental, la joven rumana Alexandra Brezeanu, y cuya defensa pide su absolución alegando que fue la joven quien se suicidó.

Según las conclusiones provisionales del fiscal, el 22 de enero de 2008, el acusado, que en aquella fecha tenía 21 años, acudió en coche a una gasolinera en la localidad de Alcalá de Henares, donde compró una bolsa con casi cinco litros de gasolina.

"Tenía que echar gasolina a un vehículo que tenía abandonado en San Fernando de Henares. Yo compré la bolsa, sin imaginar lo que iba a pasar veinte minutos más tarde", indicó el acusado.

La Fiscalía añade que poco después, hacia las 22.30 horas, el acusado recogió a su novia y se trasladó con ella a un descampado en el Camino Viejo de Camarma de Alcalá, donde la sacó del vehículo a la fuerza y la roció con gasolina para prenderle fuego, lo que provocó la muerte casi inmediata de Alexandra.

Según C. V., fue la propia Alexandra quien le pidió que detuviera el cohce en el descampado para hablar acerca de un mensaje que le había mandado su ex novia.

"Estuvimos hablando. Le dije que quería volver con mi ex novia. Al oír estas palabras, salió del coche y cogió la bolsa de gasolina", narró. "Me amenazó con prenderse fuego, pero yo no la creí. Le dije: 'Préndete fuego' sin pensar que lo iba a hacer", contó.

El procesado abandonó el lugar de los hechos a toda velocidad, cuando el cuerpo de la joven aún ardía, según un testigo que fue el primero en avisar a los servicios de emergencias, algo que haría también C.V., aunque media hora más tarde.

La acusación particular considera que usar fuego para matar añade la agravante del ensañamiento porque supone un trato cruel y un dolor innecesario para producir la muerte por lo que acusa a C.V. de asesinato y eleva la petición de cárcel a 25 años y las indemnizaciones para padre y hermana a 400.000 y 200.000 euros.

El letrado de la defensa ha sostenido que Alexandra había dejado la prostitución tres meses antes de que ocurrieran los hechos gracias a C.V., quien, cuando ella le anunció su intención de volver a ejercerla, decidió dejarla y le confesó que iba a volver con una novia anterior que residía en Rumanía.

Según la defensa, estaban en el descampado cuando se produjo esta discusión y Alexandra, que había visto en el asiento trasero del coche los cinco litros de gasolina que el acusado había comprado para llenar el depósito de otro vehículo que se había quedado sin combustible, salió del coche, se roció ella misma con gasolina y se prendió fuego.

La defensa pide de este modo la libre absolución del procesado y rectifica la inicial declaración de C.V., que cuando llamó a los servicios de emergencia afirmó haber sido él quien la había matado porque, según ha afirmado el abogado, al no hablar bien castellano, dijo lo primero que se le ocurrió para que acudieran más rápido los servicios de emergencia.