Mª Carmen Cruz Martín | Jueves 12 de noviembre de 2009
Casi todo se puede reciclar hoy en día, como se demostró durante la práctica que se realizó este jueves en las VII Jornadas de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible en el Periodismo Local organizadas por Madridiario. La única dificultad está en determinar dónde va cada cosa.
Cuando hay que reciclar todos sabemos muy bien la teoría: el papel y los cartones van al contenedor azul; el vidrio se deposita en el contenedor verde; los envases, al amarillo; restos de aceite doméstico, pilas, aparatos eléctricos o muebles hay que llevarlos al punto limpio, y el resto de residuos, en los contenedores grises.
Pero, ¿dónde se deposita un periódico muy manchado de grasa? ¿Y un envase de yogur y su tapa? A la hora de reciclar no siempre es fácil determinar donde depositar ciertos objetos, como se pudo comprobar durante la práctica que se ha realizado en las Jornadas.
Los asistentes, en su mayoría alumnos universitarios, con ayuda de los representantes de Arema, Ecoembes y Ecovidrio, tuvieron que decidir cómo reciclar varios objetos. Algunos eran fáciles, pero otros dieron más problemas. El periódico, por ejemplo, al estar manchado no puede tirarse al contenedor del papel como pretendía el estudiante, sino que debería ir al gris, al de la "basura normal".
Lo mismo pasaría con el papel que nos dan en la carnicería para envolver la carne. Al ser un papel especial tratado con ceras y como ha estado en contacto con alimentos se puede haber manchado, por lo que debería también ir al cubo gris.
En cuanto al envase del yogur, fue depositado en el contenedor amarillo, en el de los envases, como bien determinó otro estudiante. Sin embargo, la tapa no puede ir junto con el envase. Como es de papel, lo primero que podríamos pensar es en echarla en el cubo azul, pero como está manchada, deberemos meterlo en el cubo de restos de residuos, es decir, en el gris
¿Y qué pasa con un cuaderno con espiral y tapas de plástico o un sobre que tiene una ventanilla de plástico? Aunque ambos están formados por varios materiales, el primer pensamiento que nos viene es en separar cada cosa, pero no es necesario. En las platas de reciclaje cuentan con medios para separar ambas cosas, por lo que se puede tirar en el contenedor de papel y cartón.
Otro objeto que causó problemas a los asistentes fue un vaso de cristal que al contrario de lo que creía la participante en la práctica, no debe ir al contenedor verde porque el cristal no es vidrio que es lo que admite dicho cubo.
También hubo dudas con una percha de plástico, que a pesar del material con que está hecha, no hay que tirarla al amarillo por no ser un envase, y con un mechero.