Recta final contra la gripe A. El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas, ya tienen en sus almacenes la vacuna contra el nuevo virus y sólo falta una cosa: que a partir del lunes 16 de noviembre la población de riesgo acuda a sus centros de salud para protegerse.
Advirtiendo por enésima vez que esta es
una gripe más -con mayor incidencia, porque el virus es nuevo y nadie está protegido, pero con los mismos síntomas-, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, presentó este miércoles la campaña que comenzará la próxima semana. Y lo hará con una novedad: 400.000 vacunas "no activadas" para suministrar a las
mujeres embarazadas.
Para vacunar al
personal sanitario, incluidos los trabajadores de las residencias de la tercera edad, los empleados de los
servicios esenciales (bomberos, policías, funcionarios, etc.) y los
enfermos crónicos a partir de los 6 meses, el Ministerio ha suministrado cuatro millones de dosis a los centros de salud. Hasta diciembre o enero la vacuna no estará disponible en las farmacias para que cualquier ciudadano pueda suministrársela si lo desea.
A pesar de ello, Trinidad Jiménez hace una
llamada a la responsabilidad advirtiendo que la enfermedad es "leve" y que no se deben colapsar los centros de salud ni mucho menos las urgencias de los hospitales. El tratamiento para una persona sana es reposo, ingesta de líquidos y por su puesto nada de antibióticos. "La
prevención es la mejor medida", recalca el Ministerio, por lo que siguen siendo válidos los
consejos contra el virus: taparse la boca al estornudar; utilizar pañuelos desechables; no tocarse ojos, nariz o boca; lavarse las manos frecuentemente; no compartir objetos personales; ventilar diariamente la casa y limpiar las superficies de uso común.
No rotundo al Área Única
La Comunidad de Madrid tiene su propio plan de respuesta que se activará en cuanto llegue el pico de la enfermedad, a principios de
diciembre. Ahora bien, este plan ha sido puesto en solfa por trabajadores, sindicatos y la oposición en la Asamblea de Madrid porque va de la mano de la
denostada Área Única Sanitaria. La mayor reforma de la Sanidad madrileña será aprobada este jueves con la oposición frontal de PSOE, IU, CCOO, UGT, CSIT, el sindicato médico FEMYTS, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria y la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública. CSIT asegura que aprobar una ley como esta en plena epidemia es "
inmoral y antidemocrático". La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos ha presentado más de 8.000 firmas contra el texto. Según Maru Menéndez (PSOE), que este miércoles se reunió con parte de los opositores, supondrá la "desregulazión total" del sistema sanitario.
En síntesis, la Comunidad de Madrid quiere aumentar con el Área Única la libertad de elección de médico, enfermera y especialista. Sus detractores advierten en cambio de
efectos colaterales perversos: se renunciará a la planificación sanitaria, se eliminará la obligación de crear centros de salud cuando las zonas alcancen determinado nivel de población y los profesionales sanitarios serían reordenados a voluntad de la administración. El plan de respuesta de la gripe A, que han firmado CCOO y UGT pero no CSIT prevé precisamente que se puedan
cancelar vacaciones, días libres o modificar horarios si es necesario para atender la epidemia, que se sumará al ya tradicional colapso de las urgencias y los centros de salud madrileños durante los meses de invierno