Ángeles Álvarez | Sábado 07 de noviembre de 2009
¿Quién siendo mujer (al menos de mi edad) no ha vivido la escena de un latoso acercándose a un grupo de mujeres mientras las interpela con aquel estúpido: ¡Qué solas estáis ¿no?!
Se da la circunstancia de que quien interpela es generalmente el que está sin compañía, pero desde su visión “andro/ego-céntrica” asigna un significado irreal a la situación.
Para este tipo de pelmas, lo que no está con él, está ¡solo!, ya que se halla “ausente de él”. Es la imagen más palpable del endiosamiento androcéntrico de los estúpidos.
Terrible percepción ya que, se vea como se vea, las que están “a la vera una de otra” son el grupo de señoras.
Para la historia emocional y política de las mujeres ha sido esencial tomar conciencia de que “estar solas, no es lo mismo que estar en ausencia de varón” (Victoria Sau dixit).
¡Pues eso!…aplíquese esta teoría a la tan trillada “soledad del Gobierno” y que cada cual considere quien juega aquí el papel del andro/ego-céntrico.
Angeles Alvarez
Portavoz Adjunta del Grupo Municipal Socialista- Ayto de Madrid
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