"Por fin". "Ya era hora". "¿Pero es que eso era un parking?". Después de 15 años saber que hay un aparcamiento bajo la Ciudad Universitaria sorprende a propios y extraños. Este miércoles, tras una década paralizado, sus 1.498 plazas abrían al público en medio de una ronda de felicitaciones entre los responsables educativos y políticos de Madrid.
Y es que el histórico subterráneo de la Ciudad Universitaria,
cuya apertura les adelantó Madridiario, ya está en marcha. Cinco plantas de aparcamiento "a precio reducido" abiertas a todo el público, con descuentos preferentes para los alumnos y el personal universitario y conexión directa con la estación de la
línea 6 de Metro de Madrid. Una infraestructura "reclamada durante muchos años" según el rector de la Complutense, Carlos Berzosa, y que pretende acabar con el caos que es la Ciudad Universitaria a la hora de aparcar, que deriva incluso en problemas para la
seguridad ciudadana.
La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre; el consejero de Transportes e Infraestructuras, José Ignacio Echeverría, el consejero delegado de Metro y el director gerente, Ignacio González Velayos e Ildefonso de Miguel, respectivamente; y el delegado de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo, levantaron este miércoles por primera vez la barrera de entrada juntos a los representantes de la Complutense y la Universidad Politécnica, que comparten la propiedad de la infraestructura.
No se abrió "nadie sabe por qué"
El parking cuenta con
cuatro entradas (dos a cada lado de la avenida) que acceden a distintas plantas del parking. Por sus características (9.000 metros cuadrados), es el más grande de Madrid capital y el tercero de la región tras los de Colmenar Viejo y Móstoles-El Soto. Su construcción data de 1994, cuando el Gobierno de Joaquín Leguina convirtió la línea 6 en la Circular y le añadió una zona de estacionamiento disuasorio para quienes acudiesen a las facultades desde el
corredor de la A-6. Pedro Calvo recalcó que el problema era acordar el régimen de concesión (lo gestionará la misma empresa que el intercambiador, Itemosa-Sacyr). Esperanza Aguirre recordó que "el agujero estaba hecho, pero nadie sabe por qué no se abrió". Hasta hoy.
Adecuar la estructura a la normativa de seguridad y proporcionar instalaciones para su funcionamiento ha costado casi
cinco millones de euros. El desembolso ha corrido a cargo del Consorcio Regional de Transportes según el acuerdo que firmó con la Complutense cuando se construyó la
ampliación del intercambiador de Moncloa. Dado que parte de la nueva estructura estaba en terrenos universitarios, el Consorcio se comprometía a adecuar el parking como compensación.
Tarifas asequibles
Las tarifas, "a un precio reducido", van de los 2 a los 7 euros, con la posibilidad de comprar bonos y de acceder a
descuentos gracias al
Abono Transporte. Los propietarios de coches pagarán 2 euros por 8 horas; 3 euros por 10 horas; 4 euros por 12 horas y 5 euros por 16 horas, mientras que dejar el coche durante un día entero en la plaza costará 7 euros. Los
abonos mensuales costarán 40 euros si se quieren 10 horas de aparcamiento diarias durante 30 días o 50 euros en el caso de 16 horas. Sin el Abono, el precio será de 60 euros para tener 10 horas cada día durante un mes o 70 euros si se necesitan 16 horas por día. El personal de las universidades Politécnica y Complutense (se reparten al 10% y 90% respectivamente la propiedad) y los
alumnos pueden acceder a bonos de tres meses que costarán 90 euros en el caso de 10 horas diarias o 100 en el caso de 16 horas.
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