MDO/E.P. | Lunes 02 de noviembre de 2009
Cerca del 30 por ciento de los adolescentes de entre 15 y 16 años de la Comunidad de Madrid es fumador y la mitad de ellos consume tabaco a diario, según alertó este lunes el jefe de la Unidad Especializada en Tabaquismo de la Subdirección General de Promoción y Prevención de la Salud de la Comunidad de Madrid, el doctor Carlos Jiménez Ruiz.
Estos datos, obtenidos de un estudio realizado en 2008 en la Comunidad de Madrid, son extrapolables al resto de España y muestran además que el 10,4 por ciento de los jóvenes que fuman lo hace alguna vez durante la semana y el seis por ciento de forma ocasional. Además, un 13 por ciento ya son ex fumadores.
En cuanto a la diferencia por sexos en el consumo, este experto señaló que el 14,7 por ciento de las jóvenes madrileñas fuman frente al 13,2 por ciento de los chicos. Asimismo, indicó que desde 2002 y hasta 2006 se observó un descenso en la prevalencia de tabaquismo que pasó de un 29,7 por ciento al 15,5 en las mujeres, y de un 20,7 por ciento a un 12,8 en ellos. "Entre 2006 y 2008 este descenso se ha estabilizado", apuntó.
Por otro lado, el doctor Jiménez indicó que, según datos obtenidos de un grupo de 187 jóvenes en torno a los 17 años que acudieron a la unidad para pedir ayuda, se observó que fumaban una media de 18 cigarrillos al día.
El estudio también muestra una dependencia física hacia el tabaco, ya que el 88 por ciento de los encuestados consumían el primer cigarrillo del día durante la primera media hora después de haberse levantado.
La presidenta de Nofumadores.org, Raquel Fernández Megina, denunció que "la edad media de inicio es de 13 años, y a esos años no se tiene libertad para elegir, al contrario de lo que dicen muchas empresas, y a los 18 años ya se ha convertido en una adicción, y cuesta mucho dejarlo".
Por su parte, el vicepresidente de Nofumadores.org y miembro de la Dirección General de Salud y Consumo de la Comisión Europea, Julio César Doncel-Barrera, señaló que la subida de impuestos es una de las medidas más eficaces para disuadir a los ciudadanos del hábito de fumar. En concreto, indicó que este efecto podría multiplicarse en los jóvenes, puesto que su capacidad adquisitiva es mucho menor.