MDO/E.P. | Martes 27 de octubre de 2009
La presidenta regional, Esperanza Aguirre, ha transmitido a la dirección nacional del Partido Popular que hasta que no se actúe contra el vicealcalde, Manuel Cobo, no abrirá la negociación sobre Caja Madrid.
La jefa del Ejecutivo regional lanzó su órdago en la conversación telefónica que mantuvo este martes por la tarde con la secretaria general del PP nacional, María Dolores de Cospedal. Antes de ese momento, había habido numerosas conversaciones telefónicas en las que habían mediado Federico Trillo y Francisco Granados.
En principio, el encuentro iba a tratar de buscar una solución negociada para el problema de la sucesión en Caja Madrid. Sin embargo, Aguirre se mostró inflexible. Primero han de cumplirse los estatutos sin que sea vinculante el acuerdo en la entidad financiera. Según fuentes populares, una cosa es la sanción al vicealcalde, y otra bien distinta es el futuro de la caja.
Cospedal le ofrecía una sanción a la mano derecha de Alberto Ruiz-Gallardón. En ningún caso sería grave y no pasaría de un apercibimiento. La presidenta se cerró en banda. "La presidenta ha transmitido que hasta que no se resuelva el tema de Cobo no va a negociar ningún asunto con la dirección", manifestaron, subrayando que no sólo están pendientes cuestiones relacionadas con la entidad.
González, no
Minutos después la propia Esperanza Aguirre negaba haber pactado "la cabeza" de Cobo a cambio de un acuerdo en Caja Madrid. Subrayó que los órganos del partido "tienen que cumplir con sus obligaciones" y el proceso electoral en Caja Madrid, que actualmente se encuentra paralizado por el recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Madrid. También recordó que la Ley establece que en este proceso tiene que haber un consenso, por lo que, como ya ha mantenido en más de una ocasión, "nadie puede tener ningún candidato" para presidir la entidad.
Sobre la sucesión, la propuesta que estaba sobre la mesa era proponer a Rodrigo Rato como presidente de la entidad y asignar a Ignacio González la presidencia de la Corporación Financiera de Caja Madrid ('Corporación Cibeles'). Uno de los argumentos de autoridad empleados por Cospedal en sus conversaciones con Aguirre es que la presidenta madrileña sabe que el PP es un partido nacional y que su presidente ha tomado una decisión que tiene que acatar: que el elegido sea Rodrigo Rato.
Además, fuentes de la dirección nacional indicaron que no llegará a ningún acuerdo que incluya a Ignacio González, subrayando que ni siquiera lo aceptaría para presidir este organismo.
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