Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Bosch Tejedor seguirán cobrando su sueldo base de diputado tras su salida forzosa del Grupo Popular a causa del caso Gürtel. Podrían aspirar a distintos extras y subvenciones dependiendo de si entran en el Grupo Mixto o no. Todo depende de la interpretación del reglamento.
Según el reglamento de Asamblea de Madrid (artículos del 39 al 43), los diputados que queden fuera de sus grupos se integrarán en el
Grupo Mixto, como ya hicieron los famosos
Tamayo y Sáez cuando evitaron que el socialista Rafael Simancas fuera investido presidente el 10 de junio de 2003. Como tal, cobrarán el sueldo base de diputado (
36.000 euros) más el plus correspondiente si uno de ellos es portavoz lo que le permitiría llegar a unos honorarios totales de
4.500 euros al mes, o el plus de portavoz adjunto.
Tendrán derecho a tener representante en las comisiones de trabajo y cobrarán por su pertenencia a éstas; podrán recibir las
subvenciones oficiales para su funcionamiento (Tamayo y Sáez cobraron 20.000 euros siendo sólo dos personas) y, además, no perderán su condición de aforados, por lo que no podrán ser juzgados -sí investigados como ocurre ahora por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid- salvo que dé el correspondiente permiso la Cámara a la que pertenecen.
Ahora bien, ni si quiera la propia Asamblea tiene claro estos términos y se habla de un posible
limbo legislativo. Por un lado está la interpretación anterior, basada en el artículo número 40. Por otro, está la que se hace a partir del artículo 39. Según este último, un grupo puede constituirse en lo días posteriores a las elecciones. Si no se constituye entonces, el grupo que se cree
a posteriori y que pasaría a denominarse Mixto no sería en realidad parlamentario, y según algunas interpretaciones, y no tendría derecho a subvenciones o presencia en las comisiones. Esto ya se intentó
en la época de Tamayo y Sáez, pero varios informes jurídicos permitieron finalmente que hubiera grupo, que fuera parlamentario y que Tamayo se sentase en la Junta de Portavoces, para indignación del PSOE y estupor del PP.
Pierden sus despachos
Los diputados 'repudiados', que no asomaron en toda la tarde por la Asamblea perderán sus actuales despachos en el edificio de grupos. De hecho, aún no se sabe dónde se les ubicará si es que deciden ejercer la labor por la que van a seguir percibiendo sueldo. Lo que es seguro, según distintas fuentes populares, es que
su presencia en la Cámara autonómica n
o es deseada, porque sentados en sus escaños sería dar munición gratis a la oposición. Tampoco se espera que entren en ninguna batalla por conformarse como grupo, pero de cualquier forma es la Mesa de la Asamblea la que tiene su futuro en las manos, ya que ésta es la que declara formalmente la creación del Grupo Mixto.
El reglamento no contempla la figura del
diputado no adscrito (sin grupo, sin derecho a subvenciones ni representación pero aforado) ya que el PP no llegó a plasmar en ley el acuerdo de la Mesa al efecto tras el 'Tamayazo'. De momento, el Partido Popular pasa a tener 64 diputados en lugar de 67, lo que no le impide gozar con holgura de la mayoría absoluta.