MDO/E.P. | Miércoles 07 de octubre de 2009
El 98 por ciento de los madrileños que registran sus Instrucciones Previas ante notario piden como prioridad no padecer dolor, seguida de mantener la capacidad para relacionarse y no prolongar la vida de manera artificial, según explicó este miércoles el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, tras el firmar un acuerdo entre el Gobierno regional y el Colegio de Notarios de Madrid.
Además, el consejero hizo referencia a la solidaridad de estas personas, ya que, de todos aquellos que registraron sus instrucciones previas, 4.600 desde su puesta en vigor, un total de 2.193 personas decidieron donar su cuerpo para transplantes, 912 donaron sus órganos para investigación y 641 donaron su cuerpo para la enseñanza universitaria.
Con este convenio, las instrucciones previas otorgadas ante notario, que serán consideradas en caso de enfermedad incurable avanzada, terminal o situación de agonía, podrán presentarse para su inscripción en el Registro de Instrucciones Previas de la Comunidad de Madrid.
En ese sentido, la presentación de las escrituras notariales de Instrucciones Previas podrán realizarse mediante la presentación física del documento en las oficinas del registro por cualquier persona con poder al efecto, por la remisión por correo y, en particular, por vía telemática.
"En este proceso de transmisión se garantiza la confidencialidad, la seguridad y la integridad de los datos que consten en los documentos de instrucciones previas", aseguró el consejero.
Más mujeres que hombres
Del total de personas que desarrollaron su voluntad desde su entrada en vigor, 2.997 fueron mujeres y 1.643 hombres. En cuanto a tramos de edad, 1.199 personas tenían entre 56 y 65 años, y 945, entre 66 y 75. Además, la mayor parte de las personas que han inscrito sus instrucciones cuentan entre 46 y 75 años (2.976), pero también hay jóvenes de entre 18 y 25 años (88 en total).
Por otra parte, la mayoría de madrileños confiaron su representación a sus hijos, seguidos del cónyuge y los amigos. Los hermanos se situaron en cuarto lugar (282 personas) y, en último puesto, los padres (85).
Así, los madrileños podrán consignar ante notario sus preferencias sobre varios criterios. Entre ellos, la capacidad de comunicarse y de relacionarse con otras personas, no padecer dolor físico o psíquico o angustia intensa e invalidante, además de la posibilidad de mantener una independencia funcional suficiente que permita realizar las actividades propias de la vida diaria.
Otras preferencias son la potestad para no prolongar la vida por sí misma en situaciones clínicamente irreversibles o la decisión de permanecer en el domicilio habitual durante los últimos días de vida.