Opinión

Homenaje a Zorrilla en Alarcón

Rafael Martínez-Simancas | Jueves 01 de octubre de 2009

No hay otra manera para entender el encuentro Rajoy/Camps que un homenaje al teatro de Zorrilla. Es tradición que la temporada arranque el 1 de noviembre con la reposición de “el Tenorio” pero este año Rajoy y Camps han querido adelantarse con una entrañable escena de sofá, confidencias, biombo, promesas y una novicia asustada. Ahí queda eso como homenaje al autor vallisoletano creador de los ripios más célebres de la literatura española.

La cita en el Parador de Alarcón para tomar unas “mirindas” es por lo menos extraña. Además, lo del biombo les añade un punto cutre de actuación de mago de segunda, de esos a los que sacan conejos de goma de la chistera. Pudiera ser que estaban de reforma en el despacho del líder del PP y le dio corte quedar con Camps en el Burger de Colón.

Ambos dirigentes mirándose a los ojos son un cuadro que podría completar la exposición sobre Sorolla que ahora está en Valencia. A fin de cuentas Sorolla era impresionista y Camps y Rajoy son carne de lienzo y caballete, ¿qué pasó detrás del biombo?, pues seguro que hablarían de fútbol, de ciclismo y de alguna cosa mas. Hay que ser mal pensados para creer que Rajoy le lanzó un órdago a Camps, (¿o sería al revés?).

Para completar el texto hace falta una novicia que ignore los deseos de Don Juan, y esta es Maria Dolores de Cospedal que se enteró de la cita por los periódicos. Alma cándida donde las haya.

Una obra de teatro romántico en tres escenas. Hemos visto dos y nos falta el desenlace cuando Rajoy visite el cementerio donde están los muertos a los que “si buena os quité/ mejor sepultura os di”. De momento llenazo, un éxito con precios populares.

correo@rafaelmartinezsimancas.com

TEMAS RELACIONADOS: