Ciencia y tecnología

“Vosotros tenéis la biología y nosotros la química”

Héctor Rodríguez | Jueves 01 de octubre de 2009
La relación academia-empresa puede ponerse en un momento dulce si se involucran las dos partes, como parecía que iba a ocurrir en la jornada de cooperación científica y tecnológica de madri+d y CSIC.

Investigadores y empresarios se reunieron en el Centro Nacional de Biotecnología en la sesión de transferencia de resultados de investigación y fomento de la cooperación científica y tecnológica del Foro sobre Biomedicina y Ciencias de la Salud este martes para poner posturas en común sobre el presente y futuro de la medicina.

Para investigar se necesita dinero, los científicos lo reclaman, las administraciones los ayudan y la industria farmacéutica es la que tiene la posibilidad de crear el medicamento. La Comunidad de Madrid es una de las administraciones que tiene en marcha Enterprise Europe Network madri+d de iniciativa europea, que proporciona asistencia especializada a las empresas y grupos de investigación de la región ofreciendo servicios de información y asesoramiento a nivel europeo y acceso a programas europeos de financiación de la I+D+i.

La coordinadora de la red madrileña, Paloma Mallorquín, añadió que forman parte de este proyecto entidades como la Cámara de Comercio, la patronal CEIM, o Promomadrid. Pretenden ser espacio común entre empresas regionales, nacionales e internacionales. También aseguró que participan en la red 500 organizaciones de 44 países. Es considerada una "ventanilla única" para asesorar sobre el acceso a las políticas, programas y oportunidades de financiación de la UE.

Asociados para ganar

Otra forma de poner en común proyectos entre academia y producción industrial es el 'cluster'. Madrid tiene este modelo con ‘Biocluster’ desde hace dos años, que componen asociaciones de empresas en las que caben instituciones académicas cuyo objetivo común es “generar más negocio”. En este esfuerzo por conseguir una identidad propia surge la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), que actúa como plataforma de encuentro de organizaciones interesadas en lo biotecnológico en el ámbito nacional. Para ello, colabora estrechamente con las administraciones regionales, nacionales y europeas.

Desde el lado regional, la Comunidad apoya las actividades de I+D en biomedicina financiando los proyectos que desde las empresas y desde el ámbito académico se les pide. Según señaló Beatriz Presmanes, jefa del Área de Programas de Investigación de la Comunidad de Madrid, aunque no se financia el cien por cien de las peticiones que llegan, se suele dar presupuesto para el 50 por ciento aproximadamente. En este sentido, Presmanes aseguró que le gustaría tener el presupuesto del tren a Navalcarnero para poder satisfacer a los investigadores. Añadió que fueron presupuestados alrededor de 69 millones de euros para otorgar financiaciones el último año.

Poco mediáticos
Uno de los temas que se trataron en el foro fue el de la repercusión del trabajo de los investigadores, puesto que sin un reconocimiento popular, se pierden oportunidades para obtener más recursos. Premanes criticó que los científicos no saben aprovechar la oportunidad de vender, ya que su papel es importante en ocasiones como el desastre del Prestige o ahora con la gripe A, pero nunca se les nombre. “No saben aprovechar la oportunidad de vender”, sentenció.

Los científicos no están muy conformes con las ayudas y piden más: “nos dais para comprar un Twingo y queréis que os traigamos un Ferrari”, criticaron que dedican desde las administraciones el dinero a lo que creen más importante, pero no es suficiente para investigar, por lo que pidieron más inversión en I+D+i. Premanes señaló en este sentido que “no podemos financiar más” y que lo que si pueden hacer es poner las condiciones ideales para que se cierren acuerdos entre empresas y universidades.

'Rompieron' y podrían 'volver'
En el proceso de producción de medicamentos es donde intervienen los laboratorios y las empresas. A principios del siglo XX, las empresas productoras trabajaban con las universidades en la investigación, pero es sobre los años 70 cuando se produjo una ruptura que supuso perder potencia desde los dos lados, ya que las empresas crearon sus propios laboratorios. “Después de la ruptura se produce un acercamiento con las conocidas como ‘biotech’ como celestinas”, señalaba Teresa Peciller, de los Laboratorios Ferrer.

Según Ferrer, existe un problema de traducción entre industria y academia para entenderse en el diálogo, ya que “todos queremos decir lo mismo, pero estamos igual que en ‘Lost in Traslation”, en alusión a la relación de los protagonistas de la película dirigida por Sofía Coppola. Concluyó su exposición pidiendo la unión de objetivos, unir “conocimiento y práctica” para “llegar a ser todos Pasteur”.  

El problema principal que planteó Peciller fue el de la investigación llevada a la práctica. Investigar con el objetivo de lograr utilidad es la premisa principal que pide el sector industrial, es decir, que desde la industria necesitan que se les diga ‘cómo se hace’ porque en ocasiones los científicos no saben ver la utilidad que puede tener un experimento. “Vosotros tenéis la biología y nosotros la química”, concluyó.

"Más estudiantes"
Para Marcin, estudiante becario de laboratorio que trabaja con la bacteria de la neumonía, este tipo de foros son muy importantes para poner ideas en común. Sin embargo, echó de menos la participación de estudiantes jóvenes, que “tienen mucho que aportar”. El estudiante ve su futuro muy condicionado a la crisis, y será dentro de tres años cuando tendrá que ponerse a buscar empleo.