Tras conocer la decisión, el portavoz socialista en Justicia, Javier Gómez, demandó al Ejecutivo que "reconsidere" la paralización. Gómez recalcó que Alfredo Prada, en su etapa en Justicia, cifró en un 25% el grado de contribución al colapso judicial que supone que las sedes estén dispersas por toda la ciudad, situación que el Campus iba a resolver. Además, instó a Granados a estudiar el plan de el PSOE ha elaborado para poder sacar la infraestructura adelante gracias a los fondos de los presupuestos regionales.
Intentos infructuosos
Al estallar la depresión económica, el Campus, como el cierre de la M-50 bajo el monte de El Pardo o la salida a Bolsa del Canal de Isabel II (esta última por la coyuntura de los mercados de finanzas) eran los primeros candidatos a entrar en la lista de proyectos pendientes. Como les informó Madridiario, la Consejería de Interior mantenía sus esperanzas de que los primeros edificios fueran inaugurados en 2011 a pesar de que ya se había descartado que el Metro llegase hasta Valdebebas esta legislatura, tal y como contemplaba el proyecto inicial que abanderó el anterior consejero del ramo, Alfredo Prada.
En diciembre de 2008, cuando la crisis se manifestaba con fuerza, Interior barajó la idea de levantar una torre de oficinas en el privilegiado solar que ocupan los juzgados de Plaza de Castilla como medio para financiar una parte del Campus, pero la reacción del Ayuntamiento de Madrid provocó que la idea fuese desechada. La última declaración previa a la paralización anunciada este miércoles por Granados había sido la del viceconsejero de Justicia, Alfonso Cuenca. Cuenca afirmó durante una comisión en la Asamblea de Madrid que el Campus sufría una "ralentización", pero no un "frenazo". El frenazo ha tenido que ser en seco y sine die hasta que no haya fondos disponibles.