Madrid

Sanidad reitera que en 2003 se descartó la 'mala praxis' en el Severo Ochoa

MDO/E.P. | Martes 29 de septiembre de 2009
Un inspector de la Consejería de Sanidad ratificó este martes durante su declaración ante el Juzgado de Instrucción número 43 de Madrid que en 2003 ya se descartó que hubiera 'mala praxis' en las sedaciones practicadas a los enfermos terminales en el servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés.

La comparecencia de este inspector se enmarca en las diligencias abiertas para investigar una querella interpuesta por el doctor Luis Montes, el entonces coordinador de este servicio, por denuncia falsa en el 'caso Leganés' contra el ex consejero de Sanidad Manuel Lamela. También están implicados seis médicos que participaron en un informe en el que se acusó a Montes y a sus compañeros de sedaciones fuera de la 'lex artis'.

Según fuentes jurídicas, el testigo explicó que las sedaciones realizadas en las Urgencias se habían investigado en 2003 por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Al carecer el hospital de un protocolo sobre los procedimientos seguidos, se realizaron entrevistas con médicos y facultativos del centro para comprobar si las sedaciones se realizaban de forma adecuada.

"Con las inspecciones, se concluyó que era el procedimiento correcto y que las Urgencias reunían las condiciones adecuadas para guardar la intimidad de los enfermos", señaló la abogada de Montes, María José Díez Veiga. También apuntó que el inspector aseguró que las Urgencias disponía de dos habitaciones habilitadas para las sedaciones en las que el paciente terminal podía estar acompañado de su familia.

Caso omiso al informe
Pese a este informe, Lamela decidió en 2005 seguir adelante con las denuncias anónimas contra Montes, para llevar el caso a los tribunales. A raíz de la denuncia, el ex dirigente popular solicitó el 8 de marzo de 2005 al viceconsejero de Sanidad en aquella época, Arturo Canalda, que indagara sobre los hechos denunciados. En una carta, Canalda informó a Lamela que la propia Consejería de Sanidad y el Comité de Ética de Getafe habían determinado dos años antes que no había indicios sobre la 'mala praxis' en las Urgencias del Severo Ochoa.

Dos días después, Lamela llevó el caso a la Fiscalía de Madrid, que inicialmente pensó en archivar la causa al no hallar delito. Sin embargo, el 'popular' creó una comisión de expertos formada por médicos nombrados a dedo para elaborar un informe que avalara la acusación contra Montes y su equipo. Sin embargo, la abogada de Montes recordó que los médicos del Comité de Expertos que elaboraron este informe reconocieron que no se entrevistaron con los médicos de las Urgencias para redactar el escrito.

Más querellas
El pasado abril, la juez admitió a trámite una querella interpuesta por Montes y su compañero del mismo centro Miguel Ángel López Varas contra Lamela por dar pábulo a una denuncia anónima para acusar a Montes y a su equipo de 400 homicidios por la presunta práctica de sedaciones irregulares. Además, la querella también se dirige contra seis médicos que participaron en un informe encargado por Sanidad.

En el escrito judicial, Montes esgrimía que los casos de sedaciones que investigaron los juzgados leganenses habían sido 'sometidos a inspección previamente, incluso por el Comité de Ética del Hospital Universitario de Getafe', y que 'no se demostraron indicios para plantear la denuncia'.

Montes y López Varas consideraban en la querella interpuesta que la campaña y la investigación se iniciaron a raíz de una 'denuncia anónima', que a su juicio no podía servir de base para 'la actuación judicial' que se produjo.

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