Opinión

La fábrica de sueños

Rafael Martínez-Simancas | Martes 29 de septiembre de 2009
Hay que reconocer que Gallardón ha sabido canalizar un sueño y que gracias a su empeño olímpico esta semana Madrid tiene una ilusión colectiva en la que todos estamos enfrascados. No hay otro objetivo que estar pendientes de la decisión del viernes, en torno a las cuatro de la tarde. Esa mano enorme, mano de Hércules, colorida y vistosa que apareció en la tarde de Cibeles marca un rumbo. No se puede esperar nada malo cuando alguien te tiende su mano abierta.

Esta ciudad se merece una alegría como la de los Juegos después de haber soportado tantas desgracias y algunos sustos. No sé si la sonrisa cuenta ante el COI, o si cuenta el deseo, o si tienen en su baremo el índice de ilusión infantil. En ese caso ganaríamos, Obama mediante.

Ahora nadie piensa en la derrota, o en todo caso que nos quiten lo soñado.
Muchas veces les pedimos a los políticos que hagan posible la utopía y bienvenida sea ésta aunque venga en chándal. Da igual. Nos merecemos la nominación por ser los tipos con mejor sentido del humor que han tocado nunca en la puerta del COI.

La delegación española partirá en avión que es la forma de salir de Madrid cuando se tiene prisa, cruzará estas nubes de otoño, llegará hasta el norte sin perder el sur.

Buen viaje porque ahí vamos todos. Por supuesto a ganar.

correo@rafaelmartinezsimancas.com

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