Esta iniciativa se consideró claramente insuficiente y desde entonces, según la FPT, las asociaciones intensificaron sus contactos hasta llegar a la convocatoria anunciada este martes y que suscriben la Asociación Gremial de Auto-taxi de Madrid, la Federación Profesional, Uniatramc, y Agetaxi.
El presidente de la Gremial, José Antonio Parrondo, denunció en declaraciones a Europa Press que, además de los 2.000 taxis piratas que como informó Madridiario hacen competencia desleal a sus asociados, el Ministerio de Fomento permite que los autobuses de otras comunidades autónomas hagan de lanzadera de viajeros dentro de Madrid hacia otras estaciones, quitándoles así el trabajo. Lo mismo ocurre con las furgonetas que toman las puertas de los grandes centros comerciales, las inmediaciones de los hoteles o los vehículos sin licencia que ocupan las grandes estaciones de transporte.
La Policía y los radares
La crisis económica unida a esta situación de intrusismo hace que los conductores profesionales madrileños pierdan miles de viajeros. Eso, mientras denuncian sufrir la rigurosidad de la Policía Municipal cuando hay muchos compañeros en las paradas -que critican son "del siglo XIX"- o de los radares instalados por el Ayuntamiento. De estos últimos denuncian que establecen límites absurdos y que no guardan relación con la intensidad del tráfico dependiendo de la hora del día.
Según Mariano Sánchez, la manifestación del 30 de septiembre es la consecuencia lógica del estrangulamiento que vive el taxi. A la convocatoria que puede paralizar durante horas la Terminal 4 de Barajas se calcula que pueden asistir hasta 3.000 trabajadores. La última vez que el sector se movilizó por los mismos motivos fue en el mes de julio de este mismo año. Entonces bloquearon la Terminal 1 del aeropuerto durante cuatro horas.