Opinión

Comienza el curso

Alfredo Menéndez | Viernes 28 de agosto de 2009
Cuesta un rato imaginarse a nuestros próceres afilando sus lápices, sacando brillo a sus estuches o poniendo en orden sus libros, forros y cuadernos. El inicio del curso es una cosa y de hecho a los escolares todavía les quedan unos días, y el inicio del curso político es otra, mucho más intangible que nos encanta a los medios de comunicación.

Supone la raya marcada en el agua, nunca escrita en ningún papel, de la diferencia entre el verano y el duro día a día. Nadie sabe a ciencia cierta cuando arranca, ni nadie sabe cuanto termina, pero podemos dar por buena la fecha que marca el calendario como “primer lunes de septiembre”. Este año el primer lunes de septiembre es más bien de agosto. Eso de que el día 31 caiga lunes puede ser una bendición o una maldición, según se mire. Y si el primer lunes de septiembre, no tiene nada de septiembre, así arranca el curso político: raro.

Es un año sin grandes sustos. No hay elecciones y tanto en la  Comunidad como en los Ayuntamientos es el tercer año de legislatura, que suele ser el año más tranquilo con un horizonte no tan lejano de unas elecciones para las que nos quedan 20 meses. Va a estar marcado por la crisis y por los nombres de los candidatos que el PSM sí está dispuesto a adelantar. Es una manera como cualquier otra de tener a sus huestes preparadas para mayo de 2011: la carrera es larga, no apta para velocistas, y simplemente marcada por que cada día que despierte, será un día menos de la cuenta atrás para unos comicios que se prevén muy reñidos.

Pero eso nos queda muy lejos: el curso que ahora comienza va a estar marcado por no tener una marca clara. Los espías, por ejemplo, que han seguido coleando durante buena parte del verano, parece que tienen el pasaporte hacia alguna TV Movie más que al patio político regional. Y por lo demás será un curso muy marcado por las historias de cada uno. Por lo mucho y muy difícil que se puede convertir el día a día para los parados madrileños y para los que todavía no lo son pero lo serán en breve. Por la recta final de cada mes, por mucha ayuda que nos den, que hará la cuesta de enero una cuesta mucho más cercana.

Así que simplemente pedirles a todos, que se pongan las pilas. Que se dejen de zarandajas y bataholas y que nos hagan la vida un poco más fácil. ¿Demagogia dirán? No lo crean. Sería demasiado fácil.

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