MDO | Domingo 30 de agosto de 2009
El lince ibérico se encuentra en peligro de extinción en España, el único lugar donde habita. En Madrid se localizaba en la cuenca del Alberche, pero en los últimos muestreos no se ha detectado.
El lince ibérico -Lynx pardinus- es un felino de tamaño mediano, con una longitud cabeza-cuerpo de casi un metro y un peso de entre 11y 15 kilos los machos y entre 8 y 10 Kilos las hembras. Sus patas son proporcionalmente largas y su cola es corta, reducida a un muñón.
La coloración de fondo de su pelaje es leonada y lo presenta moteado de manchas negras. Sus orejas triangulares están rematadas con un característico pincel de pelos negros y la cara esta rodeada por grandes patillas, terminadas en punta, mas largas cuanto más viejo es el Lince.
El lince ibérico vive en zonas de monte y matorral mediterraneo con gran abundancia de conejos y grandes extensiones con densa cobertura vegetal y escasas molestias humanas. La mezcla de matorral y monte cerrado (donde se refugia y cría) con pastizales o matorral abierto (donde caza conejos) es fundamental para la supervivencia de la especie.
El conejo es la presa fundamental del lince representando hasta el 90 por ciento de su alimento. Es tal su especialización que ha adaptado su tamaño al de su principal presa así como sus hábitos. De hecho, la necesidad de comida diaria de un lince adulto es justamente la de un conejo mediano; su actividad es crepuscular y nocturna, como la de los conejos y la presencia de linces y su éxito en la cría estan ligadas a la abundancia de conejos.
El lince ibérico sólo existe en la Península Ibérica y está catalogado en peligro de extinción. En Madrid, este carnívoro sólo se distribuye por la zona del Alto Alberche en grupos aislados de densidades muy bajas, aunque en los últimos muestreos realizados no han aparecido huellas ni excrementos.