Ángel Calzada | Jueves 09 de julio de 2009
A lo largo de mis artículos de opinión, he defendido que los deportistas (y me incluyo, porque le pese a quien le pese, uno ha tenido la enorme fortuna de ser ciclista profesional, aunque las lesiones no me respetaron), estamos hechos de una pasta especial y cuanto más grandes, más sencillos, humanos y nobles.
En el día de hoy la Comunidad de Madrid ha premiado con el Premio Internacional del Deporte de la Comunidad de Madrid a Pau Gasol, que sucede a otro deportista de la talla de Rafael Nadal. Pau, que ha sido el jugador que ha aprovechado con gran éxito la estela abierta por Fernando Martín, cuando fichó por los Blazer, entreabre más la puerta al talento de los jugadores como su hermano Marc, Sergio Rodríguez, Rudy Fernández y por qué no, Ricky Rubio. Y no hay que olvidarse de los que también estuvieron en la NBA, como Garbajosa, Raúl López o la “bomba” Navarro. Y es que los chicos de oro han escrito una página de oro en la toda poderosa liga americana.
Pau vuelve una vez más a destacar y defender, los valores del deporte, su aplicación a la sociedad, ser un referente para una juventud alejada de las drogas y su afán de enseñar a los niños y a las niñas la práctica del baloncesto en particular y el deporte en general. Y todo esto dicho en presencia de Esperanza Aguirre, de Ignacio González, Arturo Fernández (CEIM) Santos Campano (Cámara) el Presidente del COE, Alejandro Blanco y acompañado de compañeros ex deportistas como Cecilio Alonso, Colomán Trabado, Carlota Castrejana, “Indio” Díaz, José Miguel Antúnez, Nacho Azofra, Coral Bistuer, Mariano Ruiz (atleta paraolímpico), Martín Perdiguero (ciclismo), Santi Castellanos (natación), un servidor y otros que seguro que me olvido (perdón), además de Don Pedro Ferrándiz y presidentes de distintas federaciones madrileñas.
Que hermosas palabras y acciones, que se ven empañadas y ensombrecidas cuando las políticas practicadas por algunos se convierte en un lodazal. Políticas que no premian el esfuerzo, políticas que dejan que la educación sea la gran asignatura pendiente, políticas que premian el “amiguismo”, las envidias, la mediocridad y no las ideas ni las personas.
Y el único pero…., es que este premio podría darse coincidiendo con los Premios 7 estrellas del deporte, que aparte de reducir los gastos del evento en estos periodos de crisis y más cuando la presidenta lanza a los cuatro vientos, la tijera para recortar gastos y sueldos, podría darle un mayor prestigio a las entidades y deportistas madrileños. Sea como fuere, el año que viene habrá otro premiado que sucederá a Nadal y Gasol. ¿Será una mujer? o recaerá en ¿Fernando Alonso o Alberto Contador?
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