La actualización de las tarifas del servicio regular de transporte en autobús se calcula y aplica en función de un sistema de actualización automática anual de precios diseñado por el sector. Se trata de una fórmula que combina la subida media mensual del Indice de Precios de Consumo (IPC) en el último año y la productividad media de cada empresas, medida por el número de viajeros transportados en el año respecto al ejercicio anterior.
Así, cada empresa concesionaria debe ajustar esta subida media del 3,52 por ciento en función de los datos de productividad de las líneas que gestiona, si bien la patronal de empresas de transporte en autobús Asintra apuntó que apenas suele suponer variación en el porcentaje de subida general.
Este sistema de actualización de tarifas del transporte en autobús sustituyó en 2002 al que estuvo vigente hasta 2001, por el que el Ministerio de Fomento, tras consultar al sector, fijaba los nuevos precios mediante una Orden Ministerial.