"Esperanza Aguirre afirmó que no se trataba de abrir la selva amazónica, pero esta zona tiene pinares, encinas, chopos, olmos y en su parte inferior, aunque no se vean en este punto, circulan arroyos y hay aves únicas en la Europa meridional".
Las obras para convertir toda la M-501 en una autovía ha cosechado en pocos días la misma oposición que acumularon las duplicaciones anteriores. Esperanza Aguirre anunció el pasado 22 de junio que, a petición de los alcaldes de la zona y por seguridad, la Comunidad
extenderá los dos carriles por sentido al tramo
Navas del Rey-San Martín de Valdeiglesias, pero las organizaciones ecologistas tienen todo un arsenal de argumentos en contra.
El último lo ha dado la organización anti globalización y anti cambio climático Globalízate. Armados con una cámara de video, sus miembros se han subido a un coche para enseñar el tramo en el que el Ejecutivo regional acometerá las obras
la próxima legislatura, una zona "rica en arbolado y de especial protección de aves con especies únicas".
Del Puerto de Navas al cruce de Pelayos
El 'paseo' comienza desde el puerto de subida a Navas del Rey hasta la circunvalación de Pelayos de la Presa. "Como se observa para realizar la obra por esta zona habría que usar
potente maquinaría de ingeniería para crear caminos para la carretera a través del monte, superar diversos
arroyos, eliminar el
poblado de San Juan, realizar un
viaducto por encima del río Alberche y excavar un túnel que saliera a la circunvalación de Pelayos de la Presa", explica la organización. El problema se agravaría, añaden, porque la dificultad orográfica de la zona obligaría a trazar de nuevo la vía en lugar de explicar la existente, lo que provocarían un mayor coste ambiental y económico.
Infraestructuras y transporte público
La Comunidad de Madrid asegura que la seguridad de los madrileños en una carretera con alta concentración de accidentes es prioritaria, y defiende que, como en los tramos anteriores, se aplicarán estrictas
medidas de compensación ambiental una vez esté hecho el desdoblamiento.
Parta Globalízate, la solución es muy distinta. Propone invertir el presupuesto de la duplicación en la construcción de un
hospital público en San Martín que evite el desplazamiento hasta el hospital de Alcorcón, el de referencia para los habitantes de la zona y del que están hasta a una hora de distancia. El siguiente paso sería la ampliación de la
depuradora de Picadas, la restauración del
Monasterio de Santa María de Valdeiglesias y la
reforestación de los montes quemados, lo que contribuiría a la creación de empleo en la zona y evitaría desplazamientos a la capital. Eso, más la potenciación del transporte público y la conducción responsable evitarían el incremento de los accidentes.