Aurelio Dueñas | Lunes 29 de junio de 2009
El 10 de junio los diputados de la Asamblea de Madrid votaban el dictamen de la Comisión de Estudio del funcionamiento de los sistemas de gestión de Servicios sanitarios públicos de la Comunidad de Madrid. Dicha Comisión había durado 5 meses y habían comparecido en ella 73 expertos, entre ellos, la Secretaria del Área de Sanidad de CSIT Unión Profesional, Elena Moral, en cuya intervención resaltó cuestiones como la artificiosidad de la anunciada libre elección de médico de Atención Primaria, máxime cuando desde hace años los pacientes eligen médico dentro de su centro de salud y de su Área sanitaria.
Además de constatar la buena calidad de la sanidad madrileña, incidió en la necesidad de una mejora en la gestión y ordenación sanitaria para cubrir algunos aspectos. Todos los comparecientes querían colaborar en la puesta en marcha de un proyecto que recogiera lo mejor de todas las propuestas y en torno al que girase una sanidad que goza de buena salud, pero que es mejorable si se aplica el consenso, la negociación y el diálogo.
Lejos de todo ello, desde la Consejería de Sanidad han hecho oídos sordos a las advertencias de expertos en la materia y en un alarde de servilismo hacia la Presidenta, han tomado el camino del autoritarismo, la precipitación y la primacía de los objetivos políticos por encima de los intereses del buen funcionamiento de los Servicios Públicos.
Así pues, se aprueba el decreto de Libre Elección y Área Única para anunciar a bombo y platillo al ciudadano una “nueva” posibilidad de la que lleva disfrutando desde 1993: elegir médico. Mediante esta artimaña política disfrazada de obra de la caridad, la Consejería pretende conseguir sus objetivos, con el respaldo de la mayoría absoluta del Grupo Popular en el Parlamento de los madrileños. Y lo consiguen, porque 63 escaños siempre pueden contra el resto.
El hecho de que al Dictamen del Grupo Popular sobre la Comisión se le haya dado traslado al Congreso de los Diputados (Subcomisión de estudio del Pacto por la Sanidad), es la crónica de una muerte anunciada: la Subcomisión mencionada no tendrá más remedio que dar el visto bueno al modelo PFI puesto que ya existe en otras CCAA gobernadas por el PSOE, de tal forma que, siendo la mayoría parlamentaria del Grupo Socialista, las probabilidades de que no salga adelante el voto favorable al modelo que bueno o malo se está aplicando con el consentimiento socialista, son mínimas e insignificantes.
Aurelio Dueñas
Portavoz de Sanidad de CSIT-UP
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