Según este documento, ambas salidas de humos cuentan con filtros para reducir la expulsión de partículas a la atmósfera, aunque hay otro sistema de ventilación que no dispone de mecanismos de filtrados y que se ubica a 13 metros de la sala La Riviera, ubicada en el paseo de la Virgen del Puerto. Además de estas tres chimeneas, los vecinos se refieren a otras diez, que están construidas a una distancia de los edificios más próximos de entre 25 y 168 metros, y de las que la mitad no dispone de filtros.
Tornamira pidió que el Ayuntamiento pongan en funcionamiento todas las salidas de humos, ya que "algunas no están en servicio", que todas ellas estén dotadas de filtros antipartículas y la boca del sistema extractor esté "más elevada" para que el aire ayude a diluir las partículas, porque "a ras de suelo la contaminación permanece en el ambiente".
El portavoz del colectivo vecinal hizo hincapié en que el Gobierno municipal ha vulnerado el derecho a la información de los ciudadanos al no explicar la ubicación de los extractores de humos, "como ha constatado el Fiscal de Medio Ambiente, el Defensor del Pueblo y los europarlamentarios que viajaron a Madrid el pasado mes de junio".
Además, acusó al Ayuntamiento de utilizar "falsa publicidad" para anunciar las reformas de la M-30 porque "ningún filtro es capaz de eliminar un 90 por ciento de las partículas, como ha dicho el Ayuntamiento". "Los mejores filtros únicamente son capaces de eliminar entre el 50 y 80 por ciento de las partículas", aseguró Tornamira, quien concluyó al señalar que "lo primero es la salud de los vecinos".