Ciencia y tecnología

Agricultura medicinal

La empresa Agrenvec trabaja en la producción de proteínas en plantas no transgénicas que se utilizarán para crear un fármaco contra el cáncer.

Mamen Hernández | Viernes 30 de marzo de 2007
Obtener una medicina curativa capaz de vencer las peores enfermedades no es fácil. Desde la empresa de biotecnología Agrenvec lo saben, pero siguen esforzándose para encontrar el antídoto contra el cáncer. La compañía, con sede en Boadilla del Monte, está trabajando en la producción de proteínas en plantas no transgénicas que se utilizarán en la fabricación de un fármaco contra los tumores sólidos.

Desde 2001, Agrenvec está investigando para buscar soluciones a las enfermedades más complejas. Es una empresa joven y pequeña, con pocos recursos, pero con muchas ganas. Su director ejecutivo, Antonio Molina, señala a MDO que "el entusiasmo y la satisfacción que dan las investigaciones" nunca decaen. El 95 por ciento de los recursos de la empresa se destinan a luchar contra el cáncer y "ya se ha probado en animales con resultados más que satisfactorios", dice Molina.

El sistema en que el están trabajando se basa en la producción de proteínas recombinantes en plantas no transgénicas. Molina explica que "son proteínas que no pertenecen al organismo que las expresa". Según este experto, consiste en desarrollar un vector de expresión, "un ADN circular al que podemos introducir el gen de la proteína que pensamos producir y que, después, tras un proceso, creará copias de sí misma". Una de las ventajas de este sistema es que realiza una construcción de ADN que está totalmente separada de la zona vegetal.

Con este procedimiento, la empresa puede producir todas las proteínas que necesite "desde microgramos a decenas de kilos, depende de lo que queramos hacer", indica Molina quien añade que, en general, la cosecha, desde que decidimos hacer la proteína hasta que tenemos la proteína final, puede durar de 6 a 8 meses. "Podemos abastecer al mercado mundial de un nuevo fármaco", indica.

En este caso, Agrenvec trabaja con insistencia para fabricar un fármaco antitumoral. "Lo que estamos haciendo es desarrollar una serie de nuevas proteínas que se expresan muy bien en nuestro sistema e impiden, por un lado, la metástasis en tumores sólidos y por otro, la angiogénesis", señala Molina.  Durante los primeros meses un tumor sólido está formado por una especie de malla (matriz) que va segregando proteasas que destruyen las proteínas.  "Nosotros estamos desarrollando una línea de proteínas totalmente novedosa, inhibidoras de la proteasa que expande el cáncer hacia otras zonas del cuerpo", destaca este experto.

Los estudios están actualmente en su fase de laboratorio pero, según Molina, la experiencia piloto con humanos podría darse en 2009. "Y si en dos años todo va bien, podremos empezar con la fase clínica en 2011". Agrenvec sabe que son plazos cortos para una investigación tan compleja, pero "nuestra farmacología se parece bastante a cosas que ya están en el mercado, lo que facilita todo el proceso". Además, con la empresa están colaborando varias universidades y entidades americanas. Una vez superado el paso final, "estableceremos acuerdos con multinacionales que se encarguen de financiar la fase clínica", dice Molina. 
 
Entusiasmo no falta. La investigación ya se ha probado con animales, con resultados más que satisfactorios, y no se han descrito contraindicaciones. "Podemos reducir el tamaño de un tumor al 40 por ciento y la metástasis y angiogénesis al 80 por ciento".

Otros proyectos
Además de su dedicación al terreno de la oncología, la empresa trabaja también con plantas que desarrollan una mayor cantidad de ácidos grasos y que luego se utilizarán para hacer biocombustibles. "Podemos aumentar en un 20 por ciento la producción de biocombustibles y estamos perfeccionando el sistema". Además, Agrenvec está embarcada en un importante proyecto de diseño para encontrar una vacuna contra el SIDA. "Es un proyecto que está poco avanzado y estamos ahora creando las primeras microestructuras".

Lo positivo de todos sus proyectos es que el fármaco será barato y se conseguirá fácilmente, incluso en los países del tercer mundo, "que podrían producir por ellos mismos la propia vacuna contra el SIDA", apunta Molina. Y añade que "ahora estamos negociando con la Fundación Bill Gates una financiación para poner este sistema en pie y si ellos aceptan cederemos la licencia de explotación".
Respecto a las ayudas en  I+D, Molina asegura que "ahora hay cosas interesantes en la Comunidad de Madrid donde hay un plan de apoyo financiero en la biotecnología y también está el CDTI, que es un órgano que está estableciendo una serie de fondos de capital riesgo muy bien dotados económicamente para ayudar a empresas como la nuestra". Además, Agrenvec ha utlizado el servicio de asesoramiento del Sistema Madri+d de la Comunidad de Madrid, tales como estudios de vigilancia tecnológica o actividades formativas.