MDO | Jueves 18 de junio de 2009
No correr cerca de las piscinas, protegerse adecuadamente del sol y guardar el tiempo necesario de digestión antes de meterse en el agua son algunas de las recomendaciones del Defensor del Menor.
El Defensor del Menor, Arturo Canalda, y el director de la División de Acuáticos de Parques Reunidos, Enrique Pérez Real, presentaron este jueves las medidas preventivas que las instalaciones de los Aquópolis han incorporado de cara a esta temporada. Algunas de estas medidas responden a propuestas realizadas por el Defensor del Menor con el fin de evitar en lo posible incidentes relacionados con las actividades acuáticas; muchos de ellos no se producirían manteniendo una adecuada vigilancia y control por parte de los adultos y respetando las normas indicadas.
El Defensor del Menor ha elaborado un cartel que se colocará a la entrada de los Aquopolis en el que, de manera gráfica y sencilla, se transmite a los niños la necesidad de mantener determinadas precauciones. También recuerda a los padres y tutores que los menores han de estar permanentemente bajo el cuidado y supervisión de un adulto.
Otra de las medidas adoptadas en esta nueva temporada, propuesta igualmente por el Defensor del Menor, tiene que ver con el acceso a las instalaciones de grupos de niños. La exigencia de monitores o adultos que deben acompañar a estos grupos se ha rebajado en número de modo que, para menores de 6 años, debe haber un adulto por cada 4 niños y en el tramo de entre 7 y 12 años, un adulto por cada 7 niños. Se especifica claramente que los adultos que acompañan a los menores serán responsables de su custodia y comportamiento durante su estancia en el parque.
La Institución del Defensor del Menor desarrolla cada año, al inicio de la temporada de apertura de Parques Acuáticos y piscinas, una campaña divulgativa sobre la necesidad de extremar las precauciones en el uso de estas instalaciones para evitar incidentes. En concreto, centra sus recomendaciones en tres ámbitos diferentes.
Cuidado en las piscinas
En las piscinas privadas, la responsabilidad recae fundamentalmente en los padres. Desde el Defensor del Menor se aconseja mantener una permanente supervisión de los niños cuando se encuentren en el recinto de las piscinas y adoptar unas mínimas medidas de seguridad, tales como vallas perimetrales con puertas de acceso cerradas, dispositivos de detección de caída al agua, fundas y redes que tapan la piscina cuando ésta no está en uso, etcñetera. Igualmente, no rebajar la atención en determinados momentos del día, como la hora de la siesta, por ejemplo, en los que un descuido con niños que no están siendo vigilados puede provocar una situación grave.
Las piscinas de comunidades de vecinos deben garantizar la contratación de personal de salvamento cualificado, asegurándose de que cumple adecuadamente con su tarea. Es responsabilidad también de los padres impedir que los niños accedan a las piscinas fuera del horario del socorrista, que deberá dejar siempre la piscina cerrada.
Las piscinas de uso común, municipales o privadas, deben exponer claramente cuáles son las normas de seguridad e indicaciones de utilización para los bañistas. Igualmente, el personal socorrista ha de estar adecuadamente cualificado y los adultos que acompañan a menores, siempre pendientes de ellos.
Las grandes instalaciones son, por definición, las más seguras, aunque esto no debe suponer que los adultos que acompañan a los niños bajen la guardia y dejen la responsabilidad exclusiva de su cuidado a los socorristas.
Folleto informativo
La Institución del Defensor del Menor ha colgado, como en años anteriores, en su página web, el folleto informativo 'Hoy disfrutaremos de un divertido día de piscina', en el que se recuerda a los bañistas cuáles son los hábitos que deben poner en práctica en las piscinas así como las medidas de seguridad que tienen que mantener. Se trata de afianzar medidas como protegerse adecuadamente del sol, guardar los tiempos de digestión después de las comidas, cuidar bien el secado de piel, ojos y oídos, ducharse antes y después del baño, mantener limpias las instalaciones, usar calzado adecuado, salir del agua si se siente mareo o zumbidos, etcétera.