Se infiltró en Ultrasur
MDO/Agencias | Miércoles 17 de junio de 2009
El periodista que se infiltró en la peña radical de los 'Ultrasur', que responde al seudónimo de Antonio Salas, declaró este miércoles como testigo protegido en el juicio contra quince miembros del grupo neonazi Hammerskin-España, al que atribuyó la organización de "cazas" de hinchas del equipo contrario o "personas de color" en los aledaños del estadio Santiago Bernabéu tras los partidos, donde se producían hasta 50 palizas en una noche.
Sin ser visto por los procesados, Salas relató a la Sala que enjuicia los hechos desde el pasado lunes cómo logró introducirse en la estructura de los Hammerskin-España a raíz de sus contactos con destacados miembros de la peña madridista de los 'Ultrasur'. Pese a que había solicitado que se le distorsionara la voz, el tribunal denegó su petición a instancias de las defensas.
En 2000, Telecinco le encargó la realización de un reportaje sobre grupos de Skinheads de extrema derecha en España, centrándose en los 'Ultrasur' con motivo del centenario del Real Madrid. Su investigación se materializó en un reportaje que emitió esta cadena de televisión el 16 de marzo de 2002 y con el libro 'Diario de un Skin'. Actualmente, se encuentra infiltrado en otros grupos para destapar su funcionamiento. De ahí, a su petición de mantener su anonimato.
Una vez introducido en el grupo, Salas relató que en uno de los partidos a los que asistió con los 'Ultras', el dirigente de 'Ultrasur' Álvaro Cadenas, le comentó que varias de las personas que los acompañaban pertenecían a un grupo denominado Hammerskin-España. "Era la primera vez que oía hablar de ellos", comentó el testigo, quien apuntó que muchos de ellos estaban sentados en el banquillo de los acusados por asociación ilícita y tenencia ilícita de armas.
Salas ha contado que rompió la relación con esta banda después de que un jefe de policía le delatara a un miembro de Hammerskin-España y que desde la emisión del reportaje recibe amenazas e insultos. Los procesados se enfrentan a penas que oscilan entre los tres y los seis años de prisión. La mayor pena se pide para José Eduardo C.H., el supuesto cabecilla de la organización.
Trofeos de las palizas
Tras la disputa de un partido entre el Madrid y el Osasuna, Salas presenció por primera vez una paliza que propinaban personas ligadas a los 'Ultras' o a los 'Hamerskin-España". Se trataba de un ciudadano frances de color que paseaba por una de las calles donde se concentran los bares de los 'Ultra'. "Le dieron una brutal paliza sin que hubiera ningún acto de provocación", apuntó. Ha asegurado que no participó nunca en ninguna agresión ya que "ningún reportaje justifica la agresión a una persona inocente o no inocente".
Esa noche, estos grupos radicales propinaron un total de 50 palizas. Tras finalizar la "caza", los hinchas se reunieron en un local, donde había varios 'Hammerskin-España', para "intercambiar trofeos". "Varios de los acusados se encontraban en esa ceremonia. Los jóvenes se jactaban de las agresiones que habían realizado a personas de la hinchada contraria", apuntó.
"Los tatuajes hablan por sí solos"
"Todos los 'Hammerskin' son 'Ultras', pero no todos los 'Ultras' son 'Hammerskin'", distinguió el periodista, quien precisó que a todos los grupos con ideología nacionalsocialista les une "el odio hacia a los comunistas, los judíos, los negros y los homosexuales", así como un objetivo de incitar a la violencia. "El tipo de música, la estética y todo el discurso incita a la violencia", reseñó.
Ante la insistencia de las defensas de desvincular a 'Hammerskin-España' de todo ello, el periodista insistió en que "su ideología política es fomentar el odio". "Los tatuajes de sus cuerpos hablan por sí solos", espetó. De hecho, la mayoría de los acusados oculta durante la vista oral sus tatuajes bajo camisas, en su mayoría de cuadros (estética neonazi). Una mínima parte de los dibujos grabados se deja ver en sus cuellos. Uno de ellos luce un águila imperial, un símbolo de la ideología nazi.
Propaganda para la financiación
Durante el transcurso de su investigación, contó Salas, coincidió con miembros de 'Hammerskin-España' en actos conmemorativos de Adolf Hitler, en actividades culturales (conciertos, conferencias o mítines), en locales de copas de grupos neonazis (La Bodega, de Alcalá de Henares) y en los aledaños del Bernabéu. En La Bodega, donde según el ministerio fiscal se reunía la banda podía leerse en la puerta: 'Whites only' ('Sólo blancos'). "Sólo entré una vez con la cámara oculta. Me imponía porque estaba infiltrado y era una situación bastante peligrosa", ha explicado.
Según su relato, la organización tenía un aparato de financiación a través del cual obtenía recursos económicos propios: venta de revistas y pasquines, conciertos y rifas, entre otras actividades. El fiscal sostiene que José Eduardo C.H. canalizaba a través de varias cuentas bancarias a su nombre los recursos económicos del grupo.
Este grupo fue desmantelado en febrero de 2003 a partir de la "operación Puñal" desarrollada por la Guardia Civil en las provincias de Madrid, Barcelona, Valencia y Guadalajara a raíz de diversos ataques racistas que tuvieron lugar en la Universidad Complutense y en varias localidades madrileñas en los meses anteriores.