Según la sentencia, la trabajadora incurrió en una negligencia pues debía estar pendiente de los monitores pero no disparó el sistema de alarma al comprobar que la víctima se había puesto en pie y, en consecuencia, la atracción no se paró hasta que concluyó su recorrido previsto. El joven F.J.I.F., de 23 años, falleció el 13 de agosto de 2005 en la atracción denominada Hotel Embrujado, cuando se sintió mareado, se soltó el arnés de seguridad y se puso en pie, por lo que fue arrollado varias veces y sufrió numerosos traumatismos.
Aunque la familia del fallecido intentó imputar un delito a los cinco procesados, finalmente el juzgado de Valdemoro tramitó el caso como un juicio de faltas, en el que la acusación particular no pidió indemnizaciones pues las ejercerá ahora por la vía civil, añadió Cabañil. El abogado de Parque Warner pidió en el juicio la libre absolución de todos los denunciados basándose en la "conducta desafortunada e impredecible de la víctima". El joven falleció horas después del accidente en el hospital 12 de Octubre de Madrid.